La Democracia Cristiana (DC) terminó con las dudas que desde ayer se habían instalado tanto en la oposición como en La Moneda y, finalmente, se cuadró con el oficialismo en el proyecto de Reforma Tributaria que se votará mañana en la comisión de Hacienda de la Cámara.

Esto, luego de una reunión que sostuvo durante esta mañana el presidente de la Democracia Cristiana, Fuad Chahín, y el jefe de bancada, Gabriel Ascencio, con representantes de las pymes.

Chahín apostó por que se aprobara la idea de legislar y luego fue Ascencio quien confirmó que los dos representantes de la falange que integran la comisión de Hacienda, los diputados Pablo Lorenzini y José Miguel Ortiz, darían sus votos a favor de la iniciativa.

Con esto se produce un quiebre en la oposición y fue el propio Ascencio quien manifestó que “le hubiese gustado avisarle su posición como bancada con anticipación a los otros partidos”, sin embargo, se excusó de no haberlo hecho.

Desde el Partido Socialista rayaron la cancha y manifestaron que esto repercutirá en futuras negociaciones.

Ante la posición de la DC, el presidente Sebastián Piñera valoró el apoyo, pues “abriría la puerta a debatir sobre el crecimiento, inversión y los empleos”.

La posición de la DC ha generado reacciones transversales en el mundo político.