El empresario Nicolás Ibáñez, quien se hizo conocido en el año 2002 por tratar de comprar todos los ejemplares de La Nación Domingo para que no se difundiera un caso violencia intrafamiliar en contra de su ex pareja, volvió a ser noticia debido a que se reveló que desvinculó a su hija de una de sus fundaciones debido a que quedó embarazada soltera.

Se trata de la abogada Carolina Ibáñez Varela, quien en mayo dejará de estar a la cabeza de la Fundación Chile+Hoy, entidad encargada de distribuir los aportes filantrópicos del empresario a una serie de fundaciones y ONG.

Según consigna The Clinic, la jurista tuvo un rol fundamental en la reestructuración de la fundación que lideró durante tres años. Sin embargo, su embarazo truncó su carrera dentro de la entidad de la que fue apartada a fines de 2017.

En un comienzo la noticia del embarazo fue recibida de manera positiva por el empresario. No obstante, con el correr de los días su actitud comenzó a cambiar.

“Él empezó a hostigarla en el trabajo, a cuestionar sus decisiones, a decir que los dineros estaban mal administrados”, afirmó al mismo medio una persona que trabajó en grupo Drake, que es propiedad del empresario.

Sin embargo, su rechazo no fue tan solo contra su hija sino que también incluyó a su pareja, el cineasta Pablo Donoso, a quien acusaba de haber dejado “preñada” a Carolina.

En diciembre de 2017, Carolina fue obligada a desarmar al equipo que había formado en la fundación y tras esto el abogado del grupo Drake, Alberto Eguiguren, negoció con ella su salida de la entidad.

Su salida no era sencilla puesto que el código del trabajo contempla que si una mujer está embarazada no puede ser despedida debido a que cuenta con la protección del fuero maternal.

A pesar de contar con esta ventaja en las leyes, Carolina decidió no demandar a su padre para evitar un conflicto familiar.

“Aunque Carolina es abogada y conocía su derechos, se sintió muy presionada. Sabía que podía demandar a su padre, pero temió las consecuencias que una acción ante los tribunales laborales podría provocar en su familia, entre sus hermanos. Y aceptó renunciar, con casi siete meses de embarazo”, aseguró una fuente al diario.