Una dura crítica al Maratón de Santiago realizó el periodista Juan Cristóbal Guarello tras la muerte del sicólogo Claudio Agurto.

El periodista deportivo criticó los “pobres” protocolos de emergencia que tiene la competencia que están muy por debajo ” de los estándares de las grandes maratones mundiales”.

En una columna publicada en La Tercera, Guarello sostuvo que en la prensa se ha tratado de desligar a la Corporación que organiza el maratón de su responsabilidad por la muerte del corredor.

“El Maratón de Santiago cuenta con apenas 25 desfibriladores para 33 mil corredores (uno cada 1.320 participantes). En comparación, el Maratón de Buenos Aires tiene 71 para 20 mil corredores (uno cada 281). Y hasta el modesto Maratón de Temuco, organizado y controlado por la Fedachi, tiene un desfibrilador cada 625 corredores, el doble que en Santiago”, afirmó.

Entonces, la noticia era: un desfibrilador no le hubiera salvado la vida a Claudio Agurto, pero de haber podido salvarlo, tampoco estaba a mano“, agregó.

El escritor también sostuvo que esta competencia fue despojada de la Fedachi por los antiguos dirigentes quienes la transformaron en “un cortijo personal” para obtener millonarias ganancias.

“Pagando una inscripción carísima y sin control de estamento técnico alguno, miles de chilenos salen bienintencionadamente a correr por las calles, sin controles médicos acorde, sin horarios adecuados y sin la protección en la ruta que corresponde”, argumentó.

Para cerrar, Guarello llamó a que el Estado “exija a la Corporación Maratón de Santiago que regularice todos sus protocolos y que, además, tenga una fiscalización de un organismo técnico competente como la Fedachi”.