“Si lo tiene a bien, disponer la apertura de un cuaderno de remoción respecto del Juez del Juzgado de Familia de esta ciudad don Carlos Morales Aguirre”, fue la recomendación de la Corte de Apelaciones de Iquique a la Corte Suprema, el pasado 9 de abril, cuando dictó la sentencia contra el juez tras una investigación por acoso sexual a funcionarias iniciada el 21 de septiembre del año pasado.

En la ocasión, el Pleno de la Corte resolvió que “se impone al juez del Tribunal de Familia de Iquique la sanción de cuatro meses de suspensión de sus funciones, con goce de medio sueldo, por haber incurrido en actos constitutivos de acoso sexual”, hechos cometidos en contra de tres funcionarias del Juzgado de Familia de Iquique.

Según informó Radio Paulina, todo comenzó el 14 de junio de 2018, cuando Natacha Ledezma puso la primera denuncia contra el magistrado, en la Brigada de Delitos Sexuales y menores de Iquique.

Según la denuncia de la mujer, Morales “estando sentado bajó su cierre del pantalón, su asiento lo reclinó hacia atrás y sacó su pene tras desabrocharse el pantalón, exhibiéndomelo y agarrándolo con sus manos, diciéndome textualmente ‘me tienes excitado, me tienes con las ganas’. Empezó a masturbarse, pues hizo ese movimiento y su pene estaba erecto”.

Ledezma afirma que tras la exhibición realizada por su Morales, decidió salir de la oficina donde se encontraba, momento en el que el juez la habría tomado “por la cintura y me trasladó hacia la muralla apoyándome en la pared, momento en que este empezó a levantarme la falda y procedió a tocarme los glúteos por sobre mi calzón. Además, me apretó los pechos fuertemente cuando estaba intentando abrir la puerta, señalándome que quería ver ese tatuaje, aludiendo a un tatuaje que yo poseo en los glúteos”.

Todo esto, habría ocurrido en la sede misma de los Tribunales de Justicia de Iquique, en la oficina de Morales, en el mes de mayo de 2018.

A esta denuncia, se suma una que realizaron cuatro funcionarias del Poder Judicial de Tarapacá, un funcionario del Juzgado de Familia y una trabajadora judicial trasladada a un juzgado de letras del extremo sur de Chile, por hechos que podían ser constitutivos de acoso sexual, según informó Radio Paula.

Esto desembocó en que el 21 de septiembre del año 2018 el pleno de la Corte de Apelaciones resolviera designar al Fiscal Judicial de Iquique para que iniciara una investigación administrativa.

Todo para que el pasado miércoles 9 de abril, la Corte de Apelaciones de Iquique resolviera que “en atención a la gravedad de los hechos que resultaron acreditados en la presente investigación”, se imponía al juez del Tribunal de Familia de Iquique “la sanción de cuatro meses de suspensión de sus funciones, con goce de medio sueldo, por haber incurrido en actos constitutivos de acoso sexual“.

Junto con las sanciones, la Corte de Apelaciones pidió a la Corte Suprema lo que podría significar, de aprobarse, el fin de Carlos Morales en el Poder Judicial: “si lo tiene a bien, disponer la apertura de un cuaderno de remoción respecto del Juez del Juzgado de Familia de esta ciudad don Carlos Morales Aguirre”, recomendó la Corte de Apelaciones de Iquique.

Eduardo Cáceres, el abogado defensor de Morales, apeló a una miopía severa de su defendido. Afirmando que es “insólito que sea acusado de mirar partes íntimas”, debido a que su afección ocular le impediría ver bien.

Cáceres anunció también que apelará a la decisión de la Corte de Apelaciones de Iquique, por lo que la resolución final es aún incierta.