La cantante nacional, Camila Moreno, dio una entrevista a The Clinic donde habló sobre su proyecto musical y su opinión política del primer año de gobierno de Sebastián Piñera al que calificó de vergonzoso. “Han sido tiempos horrorosos”, señaló Moreno.

“Siempre pienso en cómo chucha votaron por este hueón, ¿quiénes fueron los idiotas? Han sido tiempos horrorosos. El conflicto mapuche también es algo que me da demasiada rabia. Pero ya no es rabia solamente, es dolor, es ira. ¿Qué te puedo decir? Encuentro que es una vergüenza, a mí me da vergüenza decir que vivo en Chile y hay un presidente que se llama Piñera, me da mucha vergüenza“, relató la cantante.

Moreno también mostró su preocupación por el aumento de “fachos” que en los últimos años se ha registrado en el país por fenómenos como José Antonio Kast. “Me preocupa es que hay tanto facho que salió del clóset estos últimos tres años. La gente votando por Kast, esta idea de que los homosexuales van al infierno o la gente provida. Y se está expandiendo. Es como que ahora se liberan los fachos, no sé, es rarísimo”, agregó la interprete de “Millones”.

La artista nacional agrega que su preocupación llega a ser un “susto” por toda la significancia de una dictadura que aún no logra dar verdad y justicia a miles de detenidos desaparecidos y que la derecha sigue negándolo. “En este país hubo una cosa que se llamó dictadura y que duró más de 18 años y no entiendo que en este contexto en que los detenidos desaparecidos siguen siendo detenidos desaparecidos, puedas ser de derecha. Es amoral. Es no tener contexto país, no tener historia. Es no haber entendido nada de lo que pasó”.

Respecto a qué proyecto o idea la identifica para cambiar las cosas en el país, Moreno no tiene dudas en afirmar que es el feminismo. “Es una lucha, es un movimiento que me apela en todas sus aristas. El feminismo que yo entiendo. Yo no soy separatista, pero a veces creo que sí es bueno estar separados, sobre todo en las marchas. Entonces en ese sentido es un aprendizaje constante. Y es un aprendizaje constante en mi construcción personal, sobre cómo yo reproduzco el machismo o lo patriarcal en mi propia vida, en mi trabajo, en las sutilezas de las relaciones”, finalizó.