El jueves en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Chile, un grupo de estudiantes realizó una manifestación donde protestaban por el exceso de carga académica que viven los estudiantes de esta carrera que deben enfrentarse en algunos casos a no dormir correctamente durante semanas completas y a sufrir enfermedades relacionadas al estrés.

Esta manifestación también pone en evidencia los problemas de salud mental que sufren algunos de sus compañeros de Arquitectura por la excesiva cantidad de horas para estudiar, cursar y producir los trabajos, en una facultad y carrera reconocida por lo demandante de tiempo que es. En 2019, han habido dos intentos de suicidios por culpa del estrés y los cuadros de ansiedad y depresión que viven estos alumnos.

Sin embargo, hubo gente en redes sociales que salió a burlarse de la protesta y la situación que viven los y las estudiantes de Arquitectura de la  Universidad de Chile. El mismo líder del Movimiento Social Patriota, subió un tweet donde trata a estos estudiantes de “millenials consentidos y blandengues”, por exigir un trato digno.

Aunque muchas personas respaldaron la publicación aduciendo de que es el “esfuerzo” lo que determina el éxito o que ellos también tuvieron que pasar por cosas similares en la universidad y no reclamaron, muchos criticaron esta idea ya que normaliza la explotación académica y justifica los cuadros de estrés y depresión que se viven en la Universidad.

La misma escuela de arquitectura de la Universidad de Chile realizó un comunicado donde confirma estos problemas de salud mental de los estudiantes de la carrera. “Nos preocupa de sobremanera y no nos deja indiferentes, el estado de la salud mental, estrés y ansiedad en que se ven afectados parte de nuestros estudiantes y docentes“, señala el comunicado que fue publicado horas después de la protesta de los estudiantes.

La salud mental en Chile es una problemática que aumenta día a día en un sistema que mantiene explotados a estudiantes y trabajadores y que no se preocupa de las condiciones de vida de las personas. Una política de Salud Mental para Chile también debe incluir protocolos de bienestar y salud mental en todas las universidades del país.