El destituido obispo de la Iglesia Evangélica Eduardo Durán lleva varias semanas en el ojo del huracán tras ser cuestionado por su excesivo patrimonio y por sus presuntos delitos económicos. Hace un par de días el anuncio de su divorcio para contraer matrimonio nuevamente generó más controversias.

La iglesia sabe que hace muchos años no vivo con mi esposa. Ella vive en el mejor lugar de Santiago, yo vivo allá en Isla de Maipo, pero para tranquilidad de ustedes ella seguirá siendo la pastora, nadie le ha estorbado”, indicó el religioso ante varias personas en la Catedral Evangélica.

“Le he informado a los hermanos de la junta oficial y también al honorable directorio de la Primera Iglesia de la situación y el deseo mío de arreglar una situación irregular”, expresó sobre su ahora bullada separación, donde incluso se acusa que Durán le habría sido infiel a su esposa.

Sobre su decisión de contraer matrimonio nuevamente, el ex obispo argumenta que no le gusta la soledad. “Quiero que entiendan de una vez por todas que es muy difícil para una persona estar sola, tener que hacer sus propias cosas, planchar su ropa, en fin, hacerse en la mañana un desayuno, qué se yo, tantas cosas, y luego llegar a mi casa, estar solo nuevamente”, agregó.