Durante el pasado martes, el Servicio de Salud de Valparaíso y el Hospital Carlos Van Büren fueron notificados de la decisión de la Contraloría General de la República, que resolvió la destitución de la doctora Elisa Rojas Ramírez por su responsabilidad en la muerte de una niña de un año y 9 meses.

Los hechos ocurrieron en julio del año pasado, cuando la pequeña Amelia Salazar Jorquera llegó junto a sus padres pidiendo atención médica. El ente fiscalizador comprobó que la niña falleció tras padecer una neumonía, una enfermedad que se agudizó al no recibir ventilación mecánica no invasiva. El procedimiento no se pudo realizar porque Rojas se negó a hospitalizarla.

Al respecto, el documento de Contraloría señala que “la aludida profesional, por preferir ante esta situación un procedimiento neuroquirúrgico agendado a primera hora del 4 julio, constituye un hecho grave contrario a los principios de eficiencia y eficacia que deben observar los funcionarios públicos”.

Camila Jorquera, madre de la niña fallecida, señaló que “no ha existido autoridad, de ningún tipo que nos haya dado una respuesta,esa doctora cometió una falta gravísima, la sanción es importante, pero esperamos algo mayor, porque ella sigue atendiendo en otras clínicas de la ciudad, creemos que hay una responsabilidad social, al tener en sus dotaciones a funcionarios con estos antecedentes”.

La sanción aplicada imposibilita a Elisa Rojas ocupar un cargo público por 5 años. Sin embargo, la médica puede segur desarrollando sus labores en la red privada de salud.