En su segundo día de actividades oficiales, en el marco de su gira por Asia, el presidente Sebastián Piñera llegó en familia a Beijing, la capital china. En la instancia, el Mandatario sorprendió al realizar una defensa cerrada del régimen liderado por su homólogo Xi Jimping.

Piñera, conocido por su crítica al gobierno de Nicolás Maduro, fue consultado sobre las violaciones a los derechos humanos que se le acusan al régimen comunista. Entonces, el líder chileno aseguró que lo importante son los caminos en común entre ambos países.

“Cada uno tiene el sistema político que quiera, lo que importa es que estamos buscando con pragmatismo caminos, colaboración, que beneficie a ambos pueblos”, argumentó.

Sus declaraciones marcan un contraste con lo señalado por el propio Piñera ante lo ocurrido en Venezuela. A fines de febrero pasado, el jefe de Estado señaló que “no basta con condenar violencia y pedir solución pacífica. No es tiempo de dudas o ambigüedades, sino de claridad y acción. Hay que apoyar con decisión al Presidente legítimo Juan Guaidó y condenar con consecuencia al régimen miserable y dictatorial de Maduro”.

Sin embargo, esta vez el Mandatario no fue el único en defender las relaciones diplomáticas de Chile con el comunismo chino.

“A mí me interesa que todo salga bien acá. Nosotros tenemos relaciones con China hace 50 años, 70 de relaciones culturales, y hoy hay nuevos proyectos”, sostuvo el ex presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle, actual embajador de Piñera para el Asia Pacífico.

Además, se espera que durante este viernes -noche del jueves en Chile-, el Presidente visite la Escuela de Cuadros del Partido Comunista, donde se reunirá directamente con la dirigencia del partido y realizará unas palabras para los militantes.