Tras romper el silencio que se había impuesto tras la polémica por el uso de los dineros de la Iglesia Metodista Pentecostal de parte de su padre, el parlamentario de RN aseguró que desconoce el origen de los 4,2 millones de pesos que el obispo Durán le entregaba mensualmente.

La situación salió a la luz en febrero pasado, luego de que el pastor declarara ante la Fiscalía que entregaba ese monto mensual “como ayuda” a su hijo, con los dineros provenientes de los diezmos de los fieles, que le reportaba unos 35 millones de pesos al mes.

Tras esta noticia, la Comisión de Ética de la Cámara le dio 10 días de plazo a Durán para que explique su declaración de patrimonio e intereses, que ya ha tenido que corregir cuatro veces y que no contempló los ingresos del diezmo.

“En mi labor ni como hijo tenía antecedentes de cómo mi padre administraba los recursos provenientes de la iglesia. A pesar de que él tiene una dilatada trayectoria, puedo decir que no estaba en conocimiento de cómo administraba su cargo como obispo de la iglesia”, sostuvo.

Durán agregó que “siendo su hijo, no tenía por qué estar en conocimiento de cómo él administraba sus recursos ni tampoco en qué los invertía. Creo que cualquier hijo no está en conocimiento de los gastos de sus padres, de las inversiones que realizan. Ese también era mi caso”.

A la vez, aseguró desconocer qué tipo de actividades realizaba el obispo. “Por eso, tampoco podría decir a ciencia cierta cuáles eran sus ingresos. Mi cargo como diputado es muy alejado de su labor como obispo, yo soy un fiel de la iglesia, pero no tuve relación con el manejo de los dineros”, argumentó.

Durán precisó que fue empleado de la iglesia, “lo que no significa que participara de la administración financiera, era otro cargo, más de relaciones públicas. No era constitutivo de renta, por lo tanto, tampoco iba en la línea de aumentar mi patrimonio”.

Respecto a los montos recibidos durante los últimos años, el diputado aseguró que “mi padre me ha hecho aportes no permanentes ni tampoco en los montos que se han ventilado a través de los medios de comunicación, que no son exactos”. Sin embargo, no entregó detalles sobre cifras: “No es necesario darlos a conocer, puesto que dentro de esos montos había actividades de obra social”.

“No tengo por qué suponer que el aporte que mi padre me daba proviene de dineros de la iglesia. Dije en un principio que él puede tener otras actividades, otros ingresos, otras rentas”, agregó.