Este 29 y 30 de abril se llevaron a cabo los comicios para determinar la directiva 2019 de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh). El proceso eleccionario, que no logró el quórum necesario para su validez, terminó entregando la representación interina a tres mujeres: Millaray Huaiquimilla (JJCC), Nicole Martínez (RD) y Emilia Schneider (Comunes).

Esta última obtuvo la primera mayoría con 3.708 votos y se quedó con la presidencia transitoria de la federación más antigua de Latinoamérica. Su principal tarea -según los estatutos de la organización- será llamar a nuevas elecciones en un periodo de seis meses. 

Sin embargo, la actvista trans y ex vocera de la toma de la Facultad de Derecho, comenta que sus esfuerzos también estarán puestos en revertir la situación de desafección política en la institución pública.

—¿Cómo reciben los resultados de las elecciones? ¿Hacen alguna autocrítica?
—La posición que adoptamos nosotras desde la presidencia en el momento en que supimos los resultados, sin duda fue de emoción. Nos pusimos contentas por el apoyo que nos dieron las y los estudiantes, pero nada de eso nos distrajo del momento complejo que vive nuestra federación. Más que nada pensamos en la tremenda responsabilidad de refundar la FECh, de volver a conectarla con sus estudiantes, con sus luchas, con sus problemáticas y darle sentido a la federación como una herramienta para la comunidad, porque solo así creemos que la FECh va a volver a tener relevancia y vamos a volver a darle legitimidad a este organismo.

—Esta mesa interina tiene como único objetivo el convocar a nuevas elecciones. ¿Tienen otras potestades o responsabilidades?
—Lo que dice el estatuto es que nuestro único objetivo es convocar a elecciones de federación en los próximos seis meses, pero nuestra hoja de ruta y nuestro quehacer cotidiano sin duda será ponernos al servicio para que eso pueda ocurrir. Hoy tenemos que trabajar más que nunca para que la FECh vuelva a las facultades e institutos de la universidad, para que siga conectada con el movimiento feminista, con la movilización que se está levantando por salud mental, porque creemos que sólo así el quorum y la fuerza de la federación van a volver.

—A fines de 2018 fracasó el proceso congresal que buscaba refundar la federación. ¿Dónde estuvieron esas debilidades?
—Creo que hoy todas las fuerzas políticas, todas las organizaciones y personas que participamos de los espacios de representación estudiantil, tenemos que asumir la crisis que vive la federación, que no está alejada de la falta de representatividad que enfrenta la política hoy a nivel nacional. En el proceso de congreso se retiraron voluntades para poder llevarlo a cabo, pero nosotros desde el Partido Comunes y el Frente Amplio siempre pusimos de nuestra parte para que ese proceso llegara a buen puerto. Esperamos que ahora, más allá de si se llame congreso o no, podamos vivir un proceso de refundación orgánica y política de la FECh.

“Más que repartirnos culpas, tenemos que ser parte de la solución”

—La lista de las Juventudes Socialistas y las Juventudes Comunistas les endosó responsabilidades como Frente Amplio en la crisis de representación de la federación, debido a que ustedes han estado a la cabeza durante los últimos años. ¿Qué te parece esa crítica?
—Creemos que hoy todas y todos quienes hemos sido parte de la FECh tenemos responsabilidades en el estado actual de las cosas. Eso incluye a buena parte del FA, a las JJ.CC. y distintas otras organizaciones. Creo que hoy, más que repartirnos culpas, tenemos que ser parte de la solución de la crisis de representación en la política en general como en el momento complejo de la federación. Para eso es necesario que manifestemos nuestra voluntad para hacer reformar orgánicas en la federación y determinemos cuál va a ser nuestro rol en esta refundación, que tiene que ser proceso con todos las y los estudiantes. Es momento de mostrar unidad de las fuerzas políticas a la hora de refundar la FECh y  para eso el llamado que hacemos es a que las organizaciones sociales y feministas se tomen la federación.

—¿Es lograble esa unidad en la izquierda de la U. Chile? Se le suele ver bastante disgregada…
—Yo no hablo de una unidad de toda la izquierda. Hablo de una unidad de organizaciones sociales, políticas y todas las que estén en la línea de fortalecer nuestra orgánica. Ese es el llamado que estamos haciendo.

—Comentabas que uno de los trabajos de esta mesa interina sería acercar la FECh a los estudiantes. ¿Cómo lo harán?
—Queremos tener una FECh mucho más en terreno. Eso significa que desde la presidencia y los otros integrantes de la mesa ojalá podamos recorrer todos los espacios de la U. de Chile, para reunirnos con centros de estudiantes y organizaciones sociales, y empezar a conversar sobre cómo vamos a enfrentar este momento donde somos necesarias todas y todos.

—Tienes un trabajo activo en las causas feministas y LGBTI. ¿De qué manera encaminarás estas las demandas asociadas a estas luchas durante tu gestión?
—Creo que hoy justamente la expresión de que el momento se puede rearticular, de que las organizaciones pueden recobrar su sentido, es el feminismo. Por eso hoy queremos vincularnos con las asambleas de mujeres, con las asambleas de disidencias sexuales y los distintos grupos organizados, porque creemos que el movimiento estudiantil y las mayorías en las calles han puesto en el centro del debate la demanda por una educación pública y no sexista. Creemos que es desde esta trinchera que vamos a volver a darle un sentido a la FECh. Entonces, el feminismo y las disidencias sexuales cobrarán un rol central en lo que será mi gestión.