Un impensado final podría tener la historia entre Mauricio Pinilla y la Universidad de Chile. Según informó La Tercera, desde hace unos días comenzó a gestarse la idea en las oficinas del Centro Deportivo Azul, y finalmente se concretó cuando desde la concesionaria se comunicaron con Coquimbo para pedir el precio de la cláusula fijado en el contrato del delantero con el cuadro pirata.

Todo lo cual parecía imposible hace tan solo unas semanas, luego de que Pinilla demandara a Azul Azul por 460 millones de pesos por despido injustificado y criticara públicamente a Carlos Heller, expresidente de la concesionaria y aún máximo controlador de la entidad.

Pero Pinilla perdió la demanda, y al parecer olvidó todo el tema porque, según informaron desde el mismo medio, un cáfe entre Heller y Pinilla bastó para alistar su retorno al equipo que hoy conduce Arias.

Este martes, incluso, se tocó el tema en la reunión de comisión deportiva ejecutiva, en donde José Luis Navarrete, Sergio Vargas, Rodrigo Goldberg, Daniel Schapira y Mario Conca analizaron el tema.

“Las dos partes se equivocaron”

Por su parte Mauricio Pinilla parece dispuesto a volver al club, “le agradezco su tiempo a Carlos (Heller). Puedo decir que las cosas con la U están solucionadas. Me interesa vivir en paz y hacer mi carrera tranquilo”, dijo el ariete hace unas semanas.

“Las dos partes se equivocaron”, agregó Pinilla en la ocasión, comenzando a darle cierre al drama vivido entre la institución y el delantero.

En cuanto a las negociaciones, desde la Cuarta Región aseguraron que se estableció el pago de US$ 250 mil para salir en junio, cifra que desde Azul Azul buscarían reducir.

De todas maneras, existe otra valla que el delantero debe superar si quiere volver al club. Pinilla está a 79 minutos de completar la cuota de 180 minutos que fija la ANFP para impedir su paso a otro equipo durante el segundo semestre. Y el próximo partido de Coquimbo es precisamente contra la Universidad de Chile, así que Pinilla tendrá que tomar una decisión, y rápido.

O juega los noventa contra la U, o se guarda y entrega la señal de que está listo para volver al equipo.