La investigación penal que lleva adelante fiscal Eugenio Campos por eventuales delitos de tráfico de influencias en contra de su par, el fiscal Emiliano Arias, podría tomar un nuevo rumbo si Jorge Abbott, el jefe de ambos, toma medidas luego que hasta su oficina llegaran tres quejas formales en contra del persecutor de Magallanes.

Se trata de quejas de la federación de funcionarios del Ministerio Público y de las asociaciones de las fiscalías de Rancagua y Centro Norte, de Santiago. Esta última, de hecho, detalló los reparos en contra de Campos en un escrito de cuatro páginas que presentó este jueves y al que accedió El Desconcierto.

Extracto de la queja realizada por los funcionarios del Ministerio Público.

Específicamente, son cuatro los puntos en los que los y las funcionarias de la fiscalía acusan a Campos de llevar un proceso indagatorio abusivo y de trato prepotente, alejado de las garantías que deben tener las personas bajo investigación, o aquellas que prestan testimonio como testigos.

El punto D del reclamo de los funcionarios de la asociación de la Fiscalía Centro Norte es el mas complejo, pues en él acusan a Campos de “discriminación de género”, justo en un contexto en el que el Ministerio Público ha realizado esfuerzos para frenar estas conductas en su interior.

“Las funcionarias recibieron un trato vejatorio por parte del fiscal Campos, trato que no recibieron los declarantes hombres”, dice la queja. “De nada sirve esforzarse por una política de género, si en la práctica las jefaturas las infringirán bajo cualquier argumento y circunstancia”.

Extracto de la queja realizada por los funcionarios del Ministerio Público.

El mismo punto, agregan que “nos parece de suma gravedad que el fiscal investigador, siendo fiscal regional (de Magallanes), designado para esta tarea, haya ejercido un trato vejatorio, discriminatorio y vulnerando derechos fundamentales del Ministerio Público”.

La presidenta de la Asociación de Funcionarios de la Fiscalía Centro Norte, Macarena Pino, confirmó la molestia de los funcionarios del Ministerio Público en contra de Campos y advirtió que Abbott, si así lo estima, podría abrir un sumario en su contra debido al carácter y la gravedad de las quejas realizadas por las asociaciones.

“El reclamo va dirigido al trato vejatorio y discriminador que el fiscal Campos utilizó con los funcionarios de Rancagua”, dice Pino. “Es inaceptable el abuso de poder del fiscal investigador en contra de funcionarios que están declarando en calidad de testigos y siempre colaborando con la investigación. Para la asociación es inaceptable y no aceptaremos maltrato de ningún tipo”.

De acuerdo a la queja, y también a la dirigenta, “Campos tuvo a funcionarios declarando por más de siete horas ininterrumpidas, sin dejarlos almorzar y con un trato avasallador. Maltrato abusivo en las preguntas y trato prepotente (en el caso de las mujeres), lo que no realizó con los declarantes hombres”. Incluso, agrega Pino, Campos, en sus interrogatorios a mujeres, hizo ver que dudaba “del profesionalismo de las funcionarias cuestionando sus nombramientos”.

En ese contexto, explica Pino, Campos realizó preguntas “que apuntaban a su vida personal”, lo que habría afectado entre 4 y 5 funcionarias.

El diario La Tercera, en su edición digital de este jueves, dio a conocer otro reclamo en contra de Campos, el de la federación de funcionarios del Ministerio Público, en el cual se menciona de forma general el eventual maltrato del fiscal de Magallanes. En esa misma cobertura, Campos dijo que está “tranquilo” y que “directamente de aquellas personas que prestaron declaración, nadie mencionó eso”.

Sin embargo, Pino cree que aquello no sucedió pues los funcionarios temen represalias. “El fiscal Campos señala que los hechos no son efectivos, ya que todos firmaron su declaración. Pero la pregunta es quién se iba a oponer a firmar la declaración siendo él fiscal regional. Ejerció abuso de poder”, puntuliza la dirigenta.