Cuatro casos de asesinatos cometidos por mujeres, pero lo medular del libro no es el móvil de cada crimen, sino la reflexión feminista -o de género- sobre el revuelo que causaron estos homicidios. La autora, Alia Trabucco Zerán, examina cómo las virtudes esperadas de las mujeres son rotas, sumando también las lógicas artificiosas para explicar la excepcionalidad de Las homicidas.

Cada relato incluye cuatro fuentes: los archivos de tribunales, detallando aspectos de lo judicial; el archivo nacional, ilustrando la opinión en periódicos y revistas de cada momento; una vasta bibliografía feminista, sustentando las reflexiones de la autora; y el diario de investigación, enseñando sus impresiones mientras indaga en vetustos documentos.

Los casos son bastante disímiles. A modo de ejemplo, una esposa, su amante, un sicario y una hechicera confabulados para un crimen; un robo y una infidelidad detonan un descuartizamiento no planificado; un asesinato público sin aclaración de su móvil criminal que deja a un niño huérfano; y una empleada doméstica, que en tres años mata a cuatro integrantes de la familia con que vivía. Sobre este último, titulado “Una parte de la familia” (1963), vale mencionar que causó enojo a los descendientes de esa familia, de hecho, tuvieron apariciones en La Tercera y El Mercurio, aseverando falta de veracidad. Quién lea ese capítulo, verá lo triste y angustiaste de la historia, evaluado personalmente lo argumentado por ellos y lo escrito por la autora. Cada texto se defiende solo.

Algo reiterativo en lo relatado, es el asombro con que policías, jueces, abogados y periodistas se manifestaron sobre Las homicidas. Sucede que una mujer homicida rompe el paradigma de mujer sinónimo de lo bueno, bello y verdadero, dado que, el sexo incluiría -torpemente- un comportamiento prefijado. Entonces, ante este rompimiento, ¿qué viene?

Dado que Las homicidas atentan contra la cultura, todo se transforma en una excepcionalidad. Las reflexiones desde el género que hace Trabucco Zerán se enfocan sobre las lógicas artificiosas de la justicia y de la opinión pública para explicar los hechos. Encontrándose, por ejemplo, desde la medicina, un degeneramiento físico que llevó a conductas perversas, junto con temperamentos de celos enfermizos e histeria connatural. Interesante es leer cómo la “ciencia”, basada en lógica y racionalidad, replicó patrones culturales. Sin embargo, la lógica artificiosa no termina allí, luego viene la indulgencia hacia la homicida, donde la sanción penal es reducida, por ser actos excepcionales. El aporte de Las homicidas -y que el lector podrá experimentar- es que sus páginas muestran que los crímenes también tienen una perspectiva de género, tanto en la interpretación de la justicia, la evaluación de los peritos y la opinión pública.

Varias son las motivaciones que la autora tuvo para escribir este libro. De estas, destaco que “recordar a las mujeres malas también es tarea del feminismo” pensando así, que una homicida desbarata estereotipos de género sin espacio a contraargumentos. En el contexto de la ola feminista actual, Las homicidas hacen ver que la maldad otorga igualdad.

Las homicidas

Alia Trabucco Zerán

Lumen

228 páginas

Precio de referencia $12.000