Un reportaje de CHV Noticias develó los relatos de tres mujeres que, en distintos períodos, dicen haber sido víctimas de acoso laboral y sexual por parte del ex cónsul chileno en Argentina, Jorge Salinas.

Según las víctimas, sus relatos vienen a poner en el tapete una denuncia que lleva años durmiendo, y que no ha progresado.

Jorge Salinas es un funcionario con más de 30 años de experiencia en la diplomacia chilena, que incluso, a fines de 2017, fue galardonado con el Premio por la Paz, otorgado por la Iglesia Católica de Magallanes.

Karla Burdiles conoció a Salinas el 2006 tras ser secretaria dentro del Ministerio de Relaciones Exteriores. Ya desde esa época, Karla comenzó a acusar que el diplomático constantemente hacía comentarios de aspecto físico, vestimenta e incluso de los apellidos de los funcionarios.

Ante su impotencia, Burdiles decidió ignorar. El 2008, fue trasladada al consulado general de Chile en Buenos Aires. Allí, tiempo más tarde, se encontró con Jorge Salinas nuevamente, esta vez como vicecónsul.

En esa etapa “Toqué fondoEste tipo me dejó disminuida no sólo profesionalmente, sino que personalmente”, relató Burdiles a CHV.

“Tenía un registro de todas mis acciones adentro del consulado. Me daba mucha impotencia, él abusaba de su poder, era un dios, agregó Burdiles.

Amenazas de despido, malas evaluaciones y un constante hostigamiento, fueron algunas de las herramientas del ex cónsul para mantener su poder.

En un intento de escapar de la situación, Burdiles pidió una audiencia en la embajada de Chile en Buenos Aires. Quiso pedir ayuda, pero no fue escuchada, según relata el reportaje.

“Acá perdiste, acá si que jodiste”, recordó que le dijo Salinas.

Tras esto, Salinas la aisló profesionalmente. Razón por la que, sumado a lo anterior y sin familia a quien acudir ni donde huir, Burdiles intentó quitarse la vida. 

“David y Goliat”

Cuando el caso de Karla Burdiles se hizo conocido, Salinas fue destituido en 2013 devuelta a Chile. Sin embargo,tiempo despuéslo destinaron como cónsul a Río Gallegos al sur de Argentina. Allá, Helena Brunod sería la siguiente víctima de Salinas.

“Me decía que por qué yo no usaba falda si tenía lindas piernas”, relató Helena Brunod, quien fuera secretaria y encargada de contabilidad del consulado de Chile en Río Gallegos, Argentina.

Brunod fue la responsable de que se abriera el sumario contra Salinas. Fue la única que hizo que se atrevió a hacer la denuncia pese a las presiones.

“Él decía que él era el jefe y que él podía hacer y deshacer. Y como era cónsul y en el exterior los cónsules tienen inmunidad diplomática, yo decía qué voy a hacer. Era como la lucha entre David y Goliat“, aseguró Helena Brunod.

“Acuérdese que usted vive sola acá con su hija. Le puede pasar cualquier cosa”, agregó Bround sobre los comentarios que le hacia Salinas.

La investigación

En 2016 se inició una investigación sumaria contra Jorge Salinas, un proceso que ya lleva casi 3 años sin resolución.

Una tercera víctima de Salinas sería una “alta funcionaria de Cancillería”, como es citada en el reportaje, quien asegura que este tipo de abusos se han repetido a lo largo del tiempo sin que exista medidas realmente castigadoras contra este accionar.

Hay mujeres que han perdido bebés, han tenido abortos por la situación tensa que han vivido. Dentro de la propia institución se suele amparar más al victimario, al acosador, que a la propia víctima”, afirmó la funcionaria que prefiere no revelar su identidad para conservar su empleo.

En tanto, desde la Cancillería, el director general administrativo, Ricardo Rojas, excusó que el sumario contra Salinas lleve ya tres años, afirmando que “respecto a los sumarios sólo corresponde esperar que el proceso culmine, uno le puede parecer o no parecer, pero los procesos tienen sus tiempos”.

Actualmente Jorge Salinas sigue trabajando en la Cancillería, precisamente en la Dirección General Administrativa, una de las divisiones más importantes del Ministerio.

Al ser consultado sobre “¿qué le parecen estas acusaciones en su contra?”, por parte de CHV, Salidas respondió “no, ya le contaré”.

“¿Pero usted conoce a Elena Brunod y Karla Burdiles?”, insistió la periodista, a lo que Salinas respondió que “ellas fueron mis compañeras de trabajo, pero me voy a referir cuando conversemos con la autoridad”.

Durante horas de la noche de este lunes, ADICA, la Asociación de Diplomáticos de Carrera, emitió un comunicado en el que llaman al Ministerio y a la Subsecretaría de Relaciones Exteriores, a investigar con celeridad las denuncias. “Nos asiste la convicción de que una justicia retardada es injusticia”, dicen en su misiva.