La Municipalidad de Caldera anunció que reducirá a 40 horas semanales la jornada laboral de sus trabajadores a honorarios. La medida abrirá la puerta a una modalidad flexible a partir de junio.

La medida fue valorada en la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados, donde fue destacada como una opción alternativa al proyecto de flexibilidad laboral presentado por el Gobierno.

La propuesta que reduce en cuatro horas semanales la jornada laboral de los funcionarios de la Municipalidad de Caldera se suma a lo planteado por la Municipalidad de Recoleta, donde hace pocos días anunciaron la disminución de las horas de trabajo para más de 700 trabajadores. 

La idea persigue los fines planteados en el proyecto de ley presentado por la diputada Camila Vallejo y que ya está siendo discutido en la Comisión de Trabajo: optimizar la productividad de los trabajadores garantizando el desarrollo de su vida familiar y la administración del tiempo libre.

Al respecto, la alcaldesa de Caldera, Brunilda González sostuvo que los funcionarios podrán distribuir las cuatro horas restadas de acuerdo a sus necesidades particulares. Además, la jefa comunal llamó a otros municipios del país a reflexionar sobre las condiciones laborales de sus trabajadores y a acoger las recomendaciones de expertos internacionales en la materia.

“Tal cual lo dice la OIT y la Organización Mundial de la Salud, la productividad del trabajador comienza a bajar luego de 35 o 36 horas. Nuestro país es uno de los que tiene mayor cantidad de horas de trabajo que no son productivas”, sostuvo.

El presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades, el alcalde de Puente Alto, Germán Codina, puntualizó que la legislación actual sólo permite que los trabajadores a honorarios accedan a este beneficio. Por su parte, el presidente de la Comisión de Trabajo, Raúl Soto (DC), señaló que esta propuesta va en una línea más correcta que el proyecto de flexibilidad laboral presentado por el Ejecutivo.

El Municipio de Caldera informó que realizarán un balance tras la iniciativa luego de tres meses, consultando la opinión de los trabajadores y los vecinos.