Este sábado se dio a conocer un vuelvo en una noticia difundida por Carabineros de Chile. Durante la madrugada, se emitió un parte policial en el que informaban que un grupo atacó con disparos la 33° Comisaría de Ñuñoa. Uno de estos disparos le dio a un Cabo de guardia que no resultó herido gracias a un chaleco antibalas que traía puesto.

Horas después se corrigió la información. Nunca hubo una balacera y menos un grupo atacando la comisaría. Esta historia fue modificada por un carabinero que estaría involucrado en otro hecho.

Según la primera información este grupo de personas que atacó la comisaría, pasó en una camioneta Nissan antes de las 4:00. Luego encontraron el vehículo, pero sin rastro de personas. El personal de la institución mantuvo los peritajes hasta pasadas las 9:00 horas, para tratar de dar con los responsables.

Sin embargo lo que pasó en realidad fue que durante la madrugada se hizo un control a un Nissan negro que era conducido por un joven de 15 años sin autorización de sus padres.

Al ser descubierto escapó a toda velocidad. Uno de los policías, al ver este hecho disparó contra el vehículo y una de las balas le llegó al cabo Rodrigo Fuentes Morales.

Cuando encontraron el auto y gracias al número de patente llegaron a la dirección del dueño. Encontraron al menor y no encontraron nada que lo pudiera relación con el manejo de un arma, como restos de pólvora.

La historia no calzaba. Entonces interrogaron al uniformado que notificó el hecho. Fue ahí cuando confesó lo que había ocurrido: nunca hubo balacera y él le disparó por error al cabo en guardia, señaló BBCL.

Esto le costó su cargo y fue dado de baja por faltar a la verdad.