A un año del hito de las tomas feministas por una educación no sexista y, pese a que falta muchísimo aún, me alegra constatar que las cosas han ido cambiando, desde tal remezón. Sin ir más lejos, el hecho de que hoy el Instituto Nacional sea mixto, se debe en gran parte a tal movimiento. Los colegios que discriminan por sexo y género están en extinción, pues la discriminación basada en la mera genitalidad es sumamente arbitraria. Colegios para “hombres” o para “mujeres”, sin comprender que esas categorías son construcciones socioculturales, son una pesadilla inaceptable para todes, en especial para los y las niñas transgénero. Lo digo habiendo estudiado en el Liceo Carmela Carvajal, donde nos esperaban al menos una vez al año los institutanos para perseguirnos como ganado y adquirir algún trozo de corbata o una piocha como trofeo.

Los uniformes también son un resabio patriarcal que ha de desaparecer, entre otros múltiples importantes “detalles” sexistas, hasta cambios más sustanciales como los contenidos del currículo para que estos no desconozcan la historia de las mujeres, y dejen de centrarse en la historia del hombre blanco, como si esa fuese la historia universal, una farsa inadmisible. La educación feminista debe ser decolonial; es necesario que nos enseñen en forma gratuita desde la escuela el idioma de nuestras ancestras, las mujeres cuya violación por parte del padre español dio origen a nuestra raza mestiza; revalorizar nuestras raíces, aprender no solo el idioma del padre, sino también el de la madre y toda su indispensable cosmovisión de respeto a la mapu, a la pacha, a la madre tierra, que puede salvar la vida humana en actual y real peligro de extinción, debido al extractivismo y a la falaz idea de progreso sostenible.

Chile tiene una deuda muy grande con nosotres, su pueblo mestizo. Nos ha privado de la mitad de nuestra cultura. Por lo mismo, lamentablemente escribo esto en castellano, pues jamás me enseñaron mapuzungún ni otra lengua ancestral. Necesitamos que nos devuelvan la otra mitad de nuestras raíces, la menos vil quizás y la más vilipendiada.

Esta lucha no acabará hasta que exista educación feminista para todas, todes y todos, desde la más tierna edad, como modo de crear una sociedad más justa, en la que exista respeto hacia la diversidad y los derechos sexuales y reproductivos de cada persona. En este contexto, les invito con mucha alegría al lanzamiento de Poesía en Toma, la antología de poesía feminista que reúne poemas antipatriarcales leídos en las tomas de hace un año, en establecimientos movilizados de diversas regiones de Chile. Este libro fue financiado por el Fondo Nacional de Fomento al Libro y la Lectura del Ministerio de las Culturas y las Artes y el Patrimonio, convocatoria 2019, Valparaíso, y será presentado en el marco de los encuentros de poetas feministas Poesía en Toma, que la agrupación cultural Territorio Feminista gestiona sin auspicios económicos públicos ni privados; siendo el primero el 24 y 25 de Mayo en la V región; y el segundo, entre el 13 y 15 de junio en la Región Metropolitana. Durante este 2019 se presentará también en la IV y VIII región, entre otras localidades de este y otros países.
Me parece fundamental conocer y apoyar este trabajo que reúne a más de treinta poetas que leyeron activamente en las tomas, puesto que es más que una simple antología de poesía feminista, también constituye un testimonio histórico de este movimiento por la educación antipatriarcal que iremos entre todes construyendo. Como su compiladora y editora, me preocupé de dar cabida a textos críticos al sistema; todas las voces reunidas son escrituras situadas y de contenido político antipatriarcal. El 24 habrá una lectura itinerante por establecimientos educacionales de Valparaíso; y el 25, una jornada en la Avanzada Cultural de Concón, desde las 13 horas, que finaliza con el lanzamiento de este interesante y necesario libro, a las 19 horas.