Luego de varios días de espera, la chilena María Inés Contreras falleció en Cancún, México, tras sufrir una septicemia en su pierna derecha provocada por una herida que no fue bien tratada. Pese a que amputaron su extremidad en búsqueda de una solución, la mujer no evolucionó favorablemente y murió el pasado domingo.

A través de redes sociales, el hijo de la fallecida, Manuel Valderrama, acusó al Gobierno de otorgarles nulo apoyo y no realizar las gestiones para que la chilena pudiera regresar rápidamente al país a ser atendida, apuntándolos ante “la indiferencia y negativa en prestar la ayuda solidaria y humanitaria”.

“Personajes que solo velan por sus propios intereses con un afán de aparentar ser el más solidario del mundo, lo digo desde el Presidente de nuestra República hacia abajo, quienes jamás tuvieron la intención de serlo”, escribió Manuel, asegurando que es necesario que el Gobierno “entienda y aprenda que es y será siempre el responsable de cada uno de sus compatriotas, sobre todo de los más indefensos, vulnerables y abandonados”.

Valderrama añadió que “estará en sus conciencias el no haber actuado como corresponde y que su abandono es incomparable al inmenso apoyo y abrazo fraterno de quienes en la desesperación nos ayudaron y consolaron”.

La mujer sufrió un accidente en medio de un tour a Isla Mujeres, cuando se golpeó una de sus piernas generándose una herida en la canilla derecha. Con las horas, la herida empeoró y la familia comenzó un periplo en diversos recintos hospitalarios, hasta que les confirmaron que debían amputar la extremidad de la mujer debido a un foco infeccioso.

El Ministerio de Relaciones Exteriores anunció que el gobierno de México se hará cargo de los gastos para repatriar los restos mortales de María Inés Contreras. A través de un comunicado señalaron que “ se han hecho las gestiones necesarias con la Gobernación de Cancún, la que se hará cargo de los gastos de repatriación de los restos de María Inés a nuestro país. En este momento, se está a la espera de que el Hospital General de Cancún, donde estaba siendo atendida, entregue todos los documentos necesarios para comenzar con este proceso”.

Además, se pronunciaron sobre las acusaciones de la familia asegurando que “hemos estado en contacto permanente para brindarles el apoyo consular al que todo chileno tiene derecho estando en el exterior. En un principio de manera telefónica, y en segunda instancia, a través de la presencia de nuestro cónsul en la ciudad de Cancún. Gracias a ello, se consiguió que el Hospital General de Cancún la atendiera de manera gratuita”.

Por último, argumentaron que el traslado aéreo de María Inés no se pudo realizar debido a su condición médica: “La Cancillería ordenó al cónsul hacer las indagaciones con el director del Hospital General de Cancún, Ignacio Bermúdez, quien señaló que el eventual traslado no significaría necesariamente una mejoría y que incluso podía ser perjudicial debido al delicado estado de salud en que ella se encontraba tras la operación”, señalaron.

Sin embargo, durante esta mañana el hijo de la chilena insistió a los matinales que hasta ahora no han recibido ninguna llamada de autoridades de Gobierno.