Pasan los años y la admiración sólo crece. Pese al retiro de Jorge González de los escenarios, el sanmiguelino es considerado leyenda viva de la música chilena y cada vez se suman nuevos homenajes en reconocimiento a su trayectoria y obra musical.

Esta vez, fue el artista gráfico César Vallejos, creador de la Feria de Artes Gráficas Kontrabando y del Colectivo Serigrafía Instantánea, quien fue invitado a desarrollar un mural en la casa de infancia y juventud del ex líder de Los Prisioneros, propiedad de su abuela Zaida Ramírez y donde hoy vive y trabaja su padre “Coke” Rey.

Tras coordinar un llamado del dibujante Malaimagen, Vallejos quedó a cargo de la misión, que fue coordinada directamente con el padre del músico, uno de sus ídolos de infancia.

En entrevista con El Desconcierto, Vallejos reconoce que “para mí significó una llegada a puerto. Me reconozco melómano de cabro chico y siempre he tratado de fusionar la música con la gráfica. Son dos expresiones que me vuelan la cabeza. Cuando estuve haciendo el mural, con el disco de platino del disco Corazones dentro de esa casa, se me vinieron muchos recuerdos de cómo ese disco marcó mi infancia, mi adolescencia y mi última juventud”.

César recuerda que, de niño, la tía del furgón lo sentada adelante para poner la música. En ese lugar eligió el Corazones todas las veces que pudo, fue el primer disco compacto que hubo en su casa. En las fiestas de la adolescencia también se bailaban Los Prisioneros y los recuerdos se extienden.

“El Corazones también marcó relaciones de pareja, como un disco cabecera. Hasta mi gato se llama Jorge Corazones”, confiesa.

Vallejos venía sumando homenajes al sanmiguelino hace años desde la gráfica. En el concierto de despedida de González en el Movistar Arena en noviembre de 2015, el artista estuvo presente junto a su grupo de Serigrafía Instantánea dejando registros de rostros y frases del músico en afiches y camisetas, a cambio de un aporte voluntario.

“Me sorprendí cuando supe que Jorge tenía parte de ellas enmarcadas en su departamento. En resumen, para mí ha significado terminar de vincular el trabajo gráfico de años, sobre todo con Serigrafía Instantánea como plataforma, y la música de Jorge que a tantos nos ha hecho sentido y nos voló la cabeza. La música inspirando a la gráfica y la gráfica completando el sonido de vuelta”, recalca.

Consciente de la importancia del lugar escogido para desplegar su obra, compañeros y compañeras de ruta fueron complementando el trabajo de Vallejos. Mientras, logró escudriñar en el archivo de González y conocer el interior de su casa, el que describió como un verdadero museo sobre Jorge y Los Prisioneros.

Sobre “Coke” Rey, padre del músico, César cuenta que “es un hombre que tiene 81 años de edad, que aún sigue trabando en su taller de timbres, y que sorprende por su entereza y el amor que le tiene a su hijo, a quien cuida y apoya en su recuperación”.

El mural rápidamente comenzó a llamar la atención de los vecinos del barrio, quienes lo alentaban a seguir su obra. Una vez terminada, el diseñador no pudo evitar las ganas de  compartir la noticia con sus amigos y cercanos: “No puedo más con este lindo sueño. Un honor tremendo haber vivido esto”, escribió.