Siguen saliendo a la luz nuevos detalles sobre la situación de Claudio Bravo en la selección chilena. La decisión de Reinaldo Rueda de no convocar al golero para la Copa América ha hecho que se generen especulaciones sobre los reales motivos de su marginación.

Según consigna El Mercurio, al menos cuatro jugadores de la selección le habrían pedido al colombiano que no llamara a Bravo para el certamen continental. En concreto Gary Medel, Mauricio Isla, Charles Aránguiz y Erick Pulgar habrían rechazado que el portero volviera a defender el arco de la Roja.

El mismo medio indica que los roces entre Bravo y sus compañeros comenzaron cuando el meta decidió que no se le pagaran los premios por clasificar al Mundial de Brasil a todos los jugadores que participaron del proceso eliminatorio.

“Cuando pasó el tema de los premios, fue él quien decidió no pagar a todos los que participaron del proceso. Dijo que una comisión lo había decidido, pero no. Nuestro error fue bancarlo y no decir que no teníamos nada que ver”, habría señalado uno de los jugadores.

Además de esto, parte del plantel le habría reprochado que su esposa hablara de los problemas de indisciplina que existieron dentro del combinado nacional en el camino a Rusia 2018.

El matutino afirma que Bravo habría estado dentro del grupo de jugadores que fue al casino en la previa al trascendental partido de la Roja ante Paraguay en el Estadio  Monumental y que terminó por sentenciar la suerte de la selección en las clasificatorias.

Ya que contó lo del casino, entonces contemos todo. Porque sí, unos compañeros fueron al casino y después a la casa de uno de los cinco. ¿Cómo supo él? Porque fue uno de los que llegó a la casa. El sexto fue él. Y eso que en Pinto Durán tenía todos los privilegios posibles: era el único que podía dormir con su hijo. El resto, nada. Con su egoísmo está perjudicando a mucha gente y, claro, también a la selección”, señaló el supuesto jugador.