Opinión

Las alarmas del fútbol chileno

Por: Klaudio Torres / Publicado: 07.06.2019
La Selección Femenina competirá en el máximo certamen de selecciones con sede en Francia, y el combinado nacional Sub-23, que dirige Bernardo Redín (ayudante del Sr. Rueda), fue humillado en el Torneo Esperanzas de Toulon por su par de Japón, mismo rival que deberá enfrentar su jefe en el debut de la Copa América Brasil 2019.

Suena el silbato de Katalin Kulcsár en el AFAS Stadion y las chilenas no pueden levantar la mirada. Al margen de su campo visual, celebran los hinchas de la selección holandesa. El marcador: 7 – 0 a favor de la Naranja Mecánica femenina. Las chilenas figuran actualmente (previo al Mundial Femenino de Francia 2019) en la posición 39a del ranking FIFA, y por otro lado, sus verdugas de la Oranje se encuentran dentro del Top 10, en la octava posición. Pero no es sólo la posición dentro de aquel ranking la mayor de sus diferencias.

Dos semanas después y a poco más de ocho mil kilómetros de distancia, la selección chilena massculina disputa su doceavo amistoso bajo el liderazgo del colombiano Reinaldo Rueda contra EE.UU., en el BBVA Compass Stadium. Una época bastante convulsa, de difícil trajín y de resultados que en lo que a rendimiento se refiere, no prende mucho al aficionado que sigue exigiendo un estilo del que poco queda. Y a toda la nebulosa que cubre el terreno de juego cada vez que la Selección ha salido a competir, se agregan las declaraciones –directas e indirectas– del entrenador, del seleccionado y ex-seleccionados que configuran una novela tragicómica de lo que alguna vez fue esa Selección Chilena que estuvo dentro de las tres mejores selecciones del Ranking FIFA (3 de mayo de 2016). Volviendo al amistoso, en menos de cuatro minutos la escuadra local marcó la diferencia en el marcador, engrosando el manto de dudas desde las diferentes vitrinas de juicio posible. Sin embargo, a cinco minutos de aquello, Óscar Opazo consigue la igualdad definitiva. ¿Vale decir que La Roja está por sobre EE.UU. por nueve puestos en el ranking FIFA actualmente? Pues así es.

El fútbol chileno pasa por un momento complejo. Además de que la selección masculina no logra convencer y que trascienden complicaciones extra futbolísticas, discursos contradictorios y ausencias incomprensibles, recientemente fue eliminado el último club chileno en competencias internacionales, siendo esta situación sostenida por años, incluso durante la época de la manoseada “generación dorada”. Por otra parte, la Selección Femenina, a diferencia de su par masculino, si logró la clasificación al Mundial, lo que próximamente las tendrá en competencia dentro de la elite del futbol internacional. El logro además las inmortaliza gracias a la impresión del álbum de figuritas del Mundial de Francia 2019 y que se encuentra disponible para los coleccionistas. Sin embargo, la disciplina a nivel nacional no la pasa para nada bien. Las futbolistas deben complementar laboralmente sus entrenamientos en cada uno de sus clubes en un amplio porcentaje por no recibir remuneración alguna. Existe un solo equipo en la liga nacional de fútbol femenino chileno que tiene a algunas de sus futbolistas con situación contractual definida, con todos los líos legales y económicos en que aquello se traduce. Una futbolista de Unión La Calera femenino dejó a la luz las precarias condiciones en que muchas futbolistas viven el fútbol en nuestro país: el club sólo facilita el nombre, pero no protege en caso de resultar lesionada o comprometida. Y es que esta futbolista debió recurrir a las redes sociales para, a través de una campaña solidaria, poder costear su necesaria cirugía y posterior recuperación. Insólito.

En el caso del fútbol masculino, además de no ser competitivos en estratos internacionales, se agrega que a nivel formativo no ofrece lo necesario para que sus clubes confíen en sus canteras y puedan desarrollarse como tal. Se manoseó de tal forma el término “recambio” que pese a todo lo incorrecto de su utilización, sí nos permitió, aunque sea por un corto período, virar el foco a las divisiones inferiores de los clubes, y más aún, a las selecciones nacionales juveniles. Es tan estrecha la confianza que se le otorga a los canteranos, que incluso debió formularse una importante regla que contempla la cantidad de minutos mínimos exigidos a cada cuadro profesional. En las selecciones menores de fútbol masculino vimos como por dos años consecutivos no se logró articular un estilo de juego con las características del fútbol que a tantos entusiasmó. Por el contrario, las propuestas se hallaban bastante lejanas a lo conseguido por los años mozos de la selección adulta. Y esto es un punto interesante, porque la discusión, además de tratarse del éxito de los buenos resultados, también adquirió la componente del estilo, de la filosofía de juego que posee el equipo o la selección a la que sigo.

La selección femenina holandesa no escatimó en recursos futbolísticos ni en misericordia para exponer la profunda zanja que separa a ambos seleccionados. El marcador fue el reflejo absoluto de lo ocurrido en el terreno de juego, dando cuenta de un despliegue físico, conocimiento mutuo, fieles a su estilo y organización en todas las facetas del juego. No obstante, la realidad desde la inversión, la preocupación de sus clubes de origen, la idiosincrasia y un montón de variables sociales y propias del deporte profundizan aun más ese abismo que nos sigue separando del fútbol femenino de elite, y nuestras futbolistas lo saben.

Suenan alarmas desde Francia para nuestro fútbol. La Selección Femenina competirá en el máximo certamen de selecciones con sede en dicho país, y el combinado nacional sub 23 que dirige Bernardo Redín (ayudante del Sr. Rueda) fue humillado en el Torneo Esperanzas de Toulon por su par de Japón, mismo rival que deberá enfrentar su jefe en el debut por Copa América. Sin duda, las cuentas que recibamos de todos estos eventos reflejarán el estado actual de nuestro fútbol.

Próximamente, LAS ROJAS tienen en su horizonte desafíos importantes. Será el primer Mundial para las dirigidas por Letelier, y será la defensa del bicampeonato continental para los dirigidos por Rueda. Ellas no están jugando con la cancha nivelada, no. Ellas compiten precisamente para lograr que se nivele. Ellos son un enigma, pero el desnivel lo tienen a favor

Klaudio Torres
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