Con precios del suelo que se han disparado en contraste al de las remuneraciones que se posicionan muy por debajo de estas cifras, la crisis del acceso a la vivienda es una realidad que se evidencia por la dificultad para acceder a una casa propia, el alto precio de los arriendos y el aumento de campamentos. A esto, se suma la falta de desarrollo urbano.

Uno de los proyectos que ha abordado la materia se encuentra en trámite en la comisión de Vivienda y Desarrollo Urbano de la Cámara –ingresó en diciembre del año pasado- y apunta precisamente a una nueva política de “arriendo protegido” y crear “zonas de integración urbana”.

Pero desde esta instancia se ha advertido que el gobierno pretende entregarle terrenos fiscales a las inmobiliarias para que construyan a cambio de un porcentaje para viviendas sociales, lo que podría, incluso, pasar por encima del plano regulador comunal. Por lo mismo, el tema ha mantenido en alerta a los parlamentarios de oposición.

Sobre esto, el diputado de Convergencia Social, Gonzalo Winter, y presidente de la instancia, aclara que, pese a las modificaciones que se han hecho durante la discusión legislativa, originalmente el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) propuso “la posibilidad de entregar terrenos a la inmobiliaria de acuerdo a un plan que ambos acordaran y, en el caso de los sistemas de integración, el Ministerio incluso podría determinar en qué condiciones una inmobiliaria podría pasar por encima del plan regulador”.

Con eso, indica, se estaban estableciendo los marcos en que se podrían hacer acuerdos con las inmobiliarias, tanto en los casos de los edificios de arriendo para concesionar los suelos públicos y, en las zonas de integración, para darles beneficios normativos.

Si bien el parlamentario del Frente Amplio reconoce que es fundamental aplicar una lógica de inclusión y terminar con “los barrios para pobres y para ricos”, rechaza que el gobierno utilice, a su juicio, este concepto para proponer que el mercado solucione esta segregación. “Si ha sido el propio mercado el que ha expulsado a los más pobres hacia la periferia, es muy difícil que sea el mercado, a través de acuerdos con inmobiliarias, el que solucione ese problema que generó”, sostiene.

Una diferencia que Winter ha propuesto en este proyecto es que se distingan los barrios de integración de los barrios deficitarios. “No es lo mismo decir que un barrio tiene los suficientes bienes y servicios como para que viva más gente que decir que un barrio está desintegrado porque tiene malos servicios. La solución no pasa por llevar a una familia que vive en un barrio en La Granja a Las Condes, sino que pasa por buenas condiciones en la comuna, de lo contrario, el gobierno lo único que haría es crear un nuevo nicho para las inmobiliarias”, señala.

El diputado hizo un llamado a que el Minvu acoja la propuesta que no solo integra inmobiliarias para las concesiones de edificios de arriendos, sino que a municipios o cooperativas de vivienda. Esto, basado en la propuesta de los movimientos de pobladores que rechaza la entrega de todo el terreno público a la concesión de las inmobiliarias, porque con eso se termina el factor colectivo de la construcción de barrio. “Si son cooperativas tienen redes, pero si son solo inmobiliarias tienes un barrio que son sumas de individualidades”, agrega Winter.

A todo eso, reconoce que los alcaldes no ven con buenos ojos el acuerdo entre el Minvu y las inmobiliarias que podrían dejar de lado el plan regulador comunal.