“¡El que no salta es un concheto!” (persona que aparenta pertenecer o pertenece a una clase social acomodada), grita Pablo Lescano, el vocalista de la banda de cumbia villera argentina, Damas Gratis.

Su show, su fiesta, en el Festival La Llama, acaba de comenzar con uno de sus grandes éxitos: “Mirá cómo está la vagancia”. Las 12 mil personas que llegaron Movistar Arena saltan en éxtasis al ritmo de la música. Las manos y brazos se mueven como en las galerías de una cancha de fútbol. Entre lienzos que cuelgan desde las tribunas, corean a todo ritmo: “Mirá cómo está la vagancia en este baile, todos re mamados y con las manos en el aire”.

Pablo Lescano es el “rancho” o casa humilde de dónde viene, es cumbia y los borrachos que lo rodean desde niño. Es vino, es cerveza, es margen, es lo cotidiano que viven las “pibas” y “pibes” en los barrios. Su música es fiesta y sus letras son calle, amores, desamores, alcohol, marihuana, “dealers”, ladrones y policías. Burlarse de los policías por ser policías. Pablo Lescano es un ídolo, un Charly García de la cumbia. Lescano es su teclado, o disparador midi, que tiene el dibujo de una metralleta AK-47. Lescano toca “punteos” o solos en él y es Maradona o Juan Román Riquelme driblando defensas.

“El que no hace palmas, maneja el patrullero”

La presentación que cierra el Festival La Llama se extiende por más de dos horas. Más de dos horas de baile, saltos y cantos desaforados al ritmo de Damas Gratis. Con cada frase para introducir una canción, el vocalista provoca las reacciones de su gente y son toda una arenga: “El que no hace palmas, maneja el patrullero”, nuevamente desliza una burla para la fuerza policial.

La banda Damas Gratis nace el año 2000. Se llama así porque “fue un eslogan por una cuestión de que en los boliches siempre decían: ‘caballeros 5 pesos, damas gratis’. Decíamos, bueno, si no tocamos, al menos vamos a figurar en los carteles”, explicó entre risas Pablo Lescano allá por el año 2012.

El género del que son reyes, la cumbia villera, se llama así por “un sello discográfico. -Un productor- dijo, ‘esto es cumbia villera’. No, nosotros tocamos cumbia. Pero el tipo pillo, le puso ese título y fue un boom”, dijo el mismo Lescano hace siete años.

“Me vas a extrañar”, “No te creas tan importante”, “Me muero de amor”, “El humo de mi fasito”, “Que cara de idiota tiene tu novio”, “Cumbia callejera” y tantos otros éxitos coronan una jornada redonda y alegre, que demuestra que el arte, la música, “lo cultural”, las fiestas, no sólo le pertenecen a las élites y grupos acomodados de la sociedad. 

Al cierre, Pablo Lescano deja una vez más vuelto loco a su público. Le insiste desde el escenario a la producción que quiere realizar otro concierto en Chile, para el verano que viene, junto a Amar Azul, otra banda referente del género que ya es un éxito en nuestro país.