El medio especializado en investigación periodística The Intercept Brasil publicó este domingo una serie de conversaciones privadas entre altos funcionarios públicos en el marco del caso Lava Jato, poniendo en tela de juicio la imparcialidad de la indagación que metió preso al ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Dicha investigación reveló fragmentos de los diálogos entre el fiscal Deltan Dallagnol y el ex magistrado y actual ministro de Justicia del presidente Jair Bolsonaro, Sergio Moro, quien condenó en 2017 a Lula da Silva a nueve años y seis meses de prisión en primera instancia, luego de acusarlo que el ex mandatario había recibido un departamento en Sao Paulo como recompensa por diversos favores políticos a la constructora OAS.

En específico, las conversaciones muestran que Moro sugirió a Dallagnol modificar el orden de las fases de la investigación del caso Lava Jato, además entregó consejos y pistas que seguir a los fiscales a cargo de la operación, detalles que está expresamente prohibido por ley.

Igualmente, el reportaje revela que el grupo de fiscales liderado por Dallagnol, discutió la forma de impedir la realización de una entrevista al ex presidente desde prisión, que había sido concedida al diario Folha de Sao Paulo con el objetivo de que ésta no beneficiara al Partido de los Trabajadores (PT) y al candidato Fernando Haddad en las pasadas elecciones.

Desde el Ministerio Público de Curitiba (MPF), organismo del que son dependientes los fiscales, indicaron que están tranquilos con el curso del caso, pero que les preocupa la seguridad y privacidad de la información, que habría sido vulnerada en esta ocasión.

La defensa de Lula remarcó que las comunicaciones develadas por The Intercept demuestran que la actuación de los persecutores y del ex juez Sergio Moro tuvo un “objetivo político”. “Nadie puede tener dudas de que los procesos contra el ex presidente Lula están corrompidos, lo que es grave en términos de violación a las garantías fundamentales y a la negativa de los derechos”, esgrimieron los abogados.

Por su parte, el ex candidato presidencial del PT Fernando Haddad sostuvo que se podría “estar delante del mayor escándalo institucional de la historia de la República”.