-¡Homofóbico! ¡Misógino! ¡Machista!

Eran las 11 de la mañana del lunes gris en Santiago, cuando el excandidato presidencial José Antonio Kast salió del Servicio Electoral con el escudo del Capitán América en uno de sus brazos. Afuera, en calle Esmeralda, lo esperaban unas 50 personas con banderas chilenas. Por unos parlantes sonaban cuecas de Los Huasos Quincheros, que se mezclaban con los solitarios gritos de un transeúnte opositor que pasaba por allí.

Los simpatizantes de Kast no demoraron en responder:

-¡Cállate, roto!

El mismo exparlamentario tomó la palabra después, tras cruzar el muro de periodistas y fanáticos que lo separaban del podio con micrófono que había instalado.

-¡No creemos en la ideología, creemos en la doctrina! –dijo.

Así se dio inicio a la cruzada del partido Republicano, la nueva agrupación de derecha liderada por Kast, que se inscribió este lunes en las oficinas del Servel como “partido en formación”.

Entre los asistentes estuvieron el polémico locutor de radio Agricultura, Gonzalo de la Carrera; el abogado, historiador y columnista de El Mercurio, Gonzalo Rojas; el exdiputado y director ejecutivo del Instituto de Ideas Republicanas, José Manuel Rojo Edwards; y el diputado Ignacio Urrutia, quien asumirá la vicepresidencia de la nueva colectividad.

Tres primeros principios

La inscripción de “partido en formación” del movimiento de Kast llevó consigo una declaración de principios y estatutos.

El punto uno del documento señala que “el partido Republicano nace desde y para las personas y defiende su vida desde la concepción hasta la muerte natural”. Precisan, además, que son “absolutamente contrarios al aborto en todas sus formas, la eutanasia o cualquier acción que busque directamente la interrupción artificial de la vida humana”.

En el segundo punto se menciona que “en el partido Republicano creemos en dios”, pese a que “no adhiere a ninguna doctrina religiosa”.

Sobre la definición de familia, que es el punto tres, el partido Republicano plantea que la única familia existente es “la familia fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer. Por lo mismo, creemos que, en base a dicho ideal familiar, los niños tienen derecho a tener un padre y una madre”.

Para Gonzalo Rojas, los principios del partido Republicano reflejan “el segundo momento del gran proyecto de Jaime Guzmán, abandonado por la UDI y encarnado por José Antonio: es un proyecto de derecha coherente, que procura ser fiel a sus principios en la acción; una derecha valiente, que va a procurar enfrentar a sus adversarios o rivales; y una derecha consecuente, que va a darle a las personas que se involucran, que están acá, una oportunidad de servir en el día a día, no solamente el día de las elecciones”.

“Los ciudadanos van a encontrar en nosotros esas características que la derecha chilena perdió con el lavinismo, que la UDI perdió con el lavinismo, que si estuviera vivo Jaime Guzmán, jamás habría sucedido cosa igual”, sentenció el columnista.

Las mujeres del partido

Son 10 personas las que conforman la directiva del partido Republicano (que tiene carácter de “directiva provisoria”, al menos hasta que consigan las firmas mínimas exigidas por el Servel en un plazo de siete meses para establecerse como partido político): cinco hombres y cinco mujeres.

La representante más joven en la directiva es la profesora de enseñanza básica, Sofía Hüe.

Empezó su vida política en el movimiento gremialista de la Universidad de Los Andes. Luego de eso, hizo una pasantía en la fundación Jaime Guzmán. Después, trabajó como coordinadora nacional de jóvenes en la agrupación Acción Republicana.

Para ella, el partido Republicano “representa los principios, ideas y valores que yo creo que se tienen que defender en la sociedad. Considero que se han dejado de lado y para mi son fundamentales: el valor de la familia, de la vida”.

Sobre el movimiento feminista mundial actual, la vicepresidenta no ve contradicción alguna entre su militancia y la lucha por la igualdad de derechos: “Nosotros no nos declaramos feministas, pero sí las mujeres tenemos voz y voto dentro del partido, y anteriormente (la tuvimos) con acción republicana. Creemos que las mujeres tienen un rol fundamental dentro de la sociedad pero no nos abanderizamos con la forma que tiene el movimiento feminista de llevar a cabo sus banderas de lucha”.

Sobre las razones de no considerarse feminista, Hüe explicó: “Hay ciertas formas de hacer presente una lucha, pero sin pasar a llevar los derechos y lo que creen el resto de las personas. Consideramos que no hay respeto dentro de eso. No estamos de acuerdo en la forma en la que se lleva a cabo. Qué más representativo (del trato igualitario) que hayan cinco hombres y cinco mujeres en una directiva. Eso lo único que te dice es que las mujeres tenemos voz y voto”.

Otra de las mujeres dentro de la directiva del partido Republicano es María Gatica, vicepresidenta. Tiene 57 años, 5 hijos (“todos profesionales”, aclara rápido) y autodenominada “chilena del pueblo”.

Actualmente vive en Buin, donde Kast comenzó su carrera política. Ella lo acompañó cuando él logró llegar al consejo municipal de esa comuna. “El papá de José Antonio tenía una fundación para niños con riesgo de vulnerabilidad; allí los atendían y les daban alimentación durante el tiempo que la mamá trabajaba. Después conocí a José Antonio”.

¿Qué entiende de política, se pregunta María? “Que en Chile hay drogadicción, que hay madres que no duermen porque hay hijos que viven en la droga; yo vengo de un barrio vulnerable; soy cristiana, evangélica, y mis valores cristianos me llevan a moverme a un lugar donde puedo aportar con todo lo que yo conozco de la vida, como mujer que viene de la pobreza”.