Onesima Riquelme Lienqueo participa en el caso de Camilo Catrillanca acompañando a un testigo clave en el juicio y, en consecuencia, ha sido seguida y hostigada por agentes de la policía en las calles de Temuco y Nueva Imperial, según denuncia la organización internacional Front Line Defenders que ha emitido una alerta internacional sobre su caso.

Un ejemplo de los hechos denunciados, es el ocurrido el 28 de mayo de 2019, cuando alrededor de la 13:00 horas, Riquelme notó que al regresar de una audiencia las puertas de su casa estaban abiertas, sin embargo, no faltaba nada en el interior. Minutos más tarde, un automóvil policial se detuvo frente a su casa y permaneció allí hasta las 18:00 horas.

En otra ocasión, la madre educadora y defensora de los derechos humanos, recibió amenazas telefónicas que le advirtieron “que se callara y que dejara de denunciar las violaciones de derechos humanos contra los niños Mapuche”.

Por estas y otras situaciones similares, el pasado 5 de junio un conjunto de organizaciones de derechos humanos chilenas presentaron un amparo para la protección de Onesima Riquelme Lienqueo en el Tribunal de Temuco.