La propuesta de reforma que nuevamente ingresó al congreso con urgencia suma no está a la altura del desafío que supone reducir las controversias y construir acuerdos comunes para la toma de decisiones sobre ecosistemas cada vez más estresados y agotados por la presión productivista. En nuestros ámbitos de desempeño, somos testigos de una crisis hídrica de proporciones en la zona norte y centro del país; que la pérdida de biodiversidad ha llegado a índices sin precedentes; que los impactos de la contaminación de suelos, aire y aguas por los megaproyectos mineros, agroindustriales y energéticos está costando la vida de las personas que habitan en los territorios donde estos proyectos se emplazan; y que los efectos del cambio climático, lejos de reducir, aumentarán la fragilidad y vulnerabilidad de los territorios y sus habitantes.

Esto no se resuelve con una reforma que priorice la rapidez de la tramitación por encima de la calidad de las decisiones; que no respete la diversidad de los territorios; y que reduzca las voces de los actores afectados. Una política pública sin cuidado de sus ecosistemas ya es insostenible. No podemos seguir permitiéndonos asistir a licitaciones de proyectos con efectos depredadores pero aprobados procedimentalmente.

Las metodologías de participación ciudadana dentro del SEIA han sido históricamente insuficientes para dar cuenta de sentimientos de arraigo, especies nativas, formas de producir autóctonas, tradiciones orales, formas de vida milenarias. Al mismo tiempo, la historia del SEIA ha coexistido con múltiples y novedosas formas de resistencia y resiliencia frente a proyectos amenazantes e indeseados, como también frente a crisis y desastres. La ciudadanía ha dado muestras indiscutibles de su capacidad para desbordar procesos de participación ciudadana en el Sistema de Evaluación Ambiental.

Asimismo, la producción ingente de informes de evaluación ambiental desperdicia las capacidades de generación de conocimiento. ¿Dónde va a parar toda esa información?, ¿Para quiénes son, finalmente, las líneas base?, ¿Qué ciencia ambiental está generando y preservando el país? ¿Cómo pueden las y los profesionales e investigadoras/es jóvenes aportar con sus hallazgos más allá de las consultorías, al interés colectivo? La producción de conocimiento científico, humanista, artístico, social, medioambiental debe dignificarse y valorizarse como bien público y no como un producto al arbitrio de las decisiones de inversión actuales.

Finalmente, el aumento de las tramitaciones judiciales a tenor de las demandas y los recursos administrativos por mayor justicia ambiental es una muestra más de que las modificaciones al SEIA no deben centrarse en acelerar la tramitación de proyectos de inversión, sino en aumentar la calidad de decisiones sobre beneficios socio-técnico-ambientales.

Por todo esto, llamamos a ecologizar y no sólo modernizar el SEIA. Con ello hacemos una interpelación a las autoridades políticas a que sintonicen sus negociaciones con aquellas correspondientes a un país que será sede de la COP25. Necesitamos una política pública estratégica y sistémica de los ecosistemas en toda su complejidad, reconociendo los impactos sinérgicos de las acciones humanas y evaluando estratégicamente (y no proyecto a proyecto) la pertinencia de dichas acciones, con una perspectiva de futuro. Sobre esta base, es necesario diseñar un Sistema de Evaluación Ambiental que haga efectiva la aplicación de principios precautorios, evaluaciones ambientales estratégicas, democratización de las decisiones y consultas indígenas; que promueva creativamente más -y no menos- diálogos entre saberes científicos, técnicos, ancestrales y comunitarios, en torno a los desafíos de intervenir con prudencia, precaución, cuidado y sentido de reparación. Por esto también, reconocemos la necesidad de entregar potestad a las personas para dirimir sobre la vocación de los territorios que habitan y escuchar su voz de alerta.

Solicitamos girar el foco del actual proyecto de reforma de ley sobre la Reforma del SEIA presentada en el Congreso, con el fin de retomar la senda de discusiones ciudadanas en base a principios y éticas suscritos y ratificados por el Estado chileno ante Naciones Unidas; suscribir los acuerdos internacionales pendientes para la mejora de estos estándares, como el Tratado de Escazú; y avanzar en la democratización y sustentabilidad de las relaciones entre las personas y los territorios.

Adhieren a esta declaración:

1. Gloria Baigorrotegui, Ingeniera Civil Industrial, Dra. en Filosofía, Instituto de Estudios Avanzados (IDEA)-USACH
2. María Paz Aedo, Socióloga, Mg. y Dra. en Educación, Centro de Análisis Socioambiental, CASA
3. Patricia Pallavicini, Instituto de Estudios Avanzados (IDEA)-USACH
4.Constanza Osorio Reyes, Médico Veterinaria, Fundación Ecociencias
5. Colombina Schaeffer, socióloga y doctora en Gobierno y Relaciones Internacionales, subdirectora de Ciudadanía Inteligente
6. Ezio Costa Cordella, Abogado, Msc. Regulación, Investigador, Universidad de Chile.
7. Jorgelina Sannazzaro, Sociología, Universidad Alberto Hurtado
8. Ximena Zabala, Psicología, Universidad Alberto Hurtado
9. Nelson Soto, Antropólogo
10. Jorge Castillo, Psicología, Universidad de Santiago de Chile
11. Ana Pizarro, Instituto de Estudios Avanzados (IDEA), USACH
12. Sebastián Ureta, Sociólogo, Universidad Alberto Hurtado
13. Paloma Martínez, Universidad de Chile
14. Walter González, Corporación Nuevas Ideas
15. Cristina Garrido, Antropóloga
16. Rodrigo Vega, Ingeniería
17. Alvaro Ramis, Universidad Academia de Humanismo Cristiano
18. Ronald Cancino, Universidad de la Frontera
19. Eduardo Devés, Instituto de Estudios Avanzados – USACH
20. Nathalie Joignant, MSc Gestion y Planificacion Ambiental. Universidad de Chile
21. Ángela Arroyo Navarro, Consejo Ecológico Comunal de Molina
22. Esteban Aguayo Sepúlveda, Arqueólogo U. de Chile, Máster en Ciencias de las Religiones, candidato a doctor de la Facultad de Filología, Universidad Complutense de Madrid
23. Gabriela Silva Garrido, Medico Veterinaria U. de Chile, SOSOET
24. Sarina Scalia, Universidad de Chile
25. René Garrido, Ingeniera Ambiental, USACH
26. Francisco Castaneda, Facultad de Administración y Economía, USACH
27. Patricia Peña, Instituto de la Comunicación e Imagen, Universidad de Chile
28. Víctor Guerrero, Sociología, Universidad Arturo Prat
29. María Loreto Rebolledo, Instituto de la Comunicación e Imagen, Universidad de Chile
30. Rodrigo de la O, Director ONG VIgilante Costero
31. Ronald Mac-Ginty Comisión de Medio Ambiente, Colegio de Ingenieros
32. Nicolás Sanhueza Magister en Sociología Pontificia Universidad Católica
33. Dra. Claudia Rodríguez Seeger, Geógrafa, Magíster en Asentamientos Humanos
34. Gabriela Silva Garrido, Médico Veterinaria U Chile, SOSOET, CESEP.s y Medio Ambiente
35. Macarena López Oliva Arqueóloga, U. de Chile
36. José Gerstle, Ing Agrónomo, MSC en áreas silvestres y conservación de la naturaleza, ONG Ayni
37. Valentina Cortés, Médico Veterinaria, MSC en áreas silvestres y conservación de la naturaleza, ONG Ayni
38. María José Brain, Médico Veterinaria, MSC en áreas silvestres y conservación de la naturaleza, ONG Ayni
39. Bojana Kuzmicic, Ingeniera en recursos naturales, ONG Ayni
40. Patricio Bahamondes, Biólogo Marino, ONG Ayni
41. Francisca Bardi, Ingeniera en Recursos Naturales, ONG Ayni
42. Beatriz Brito, Médico Veterinaria, ONG Ayni
43. Camila Agurto, Médico Veterinaria, ONG Ayni
44. Cecilia Figueroa, Médico Veterinaria, ONG Ayni
45. Camila Bañales Seguel, Ingeniera Agrónoma PUC. Estudiante de Doctorado en Ciencias Ambientales, Universidad de Concepción y ONG Ríos to Rivers Chile.
46. Gabriela Bawarshi Abarzúa, Psicóloga, Instituto de Filosofía y Ciencias de la Complejidad
47. Camila Cifuentes, Croquevielle, Bióloga Ambiental U. de Chile, MODATIMA
48. Claudia Montero Poblete, Arqueóloga, Fundación Desierto de Atacama
49. Martin Arboleda, Sociología, Universidad Diego Portales
50. Felipe Raglianti, Sociologia, Universidad Alberto Hurtado
51. Lorena Valderrama, Periodismo, Universidad Alberto Hurtado
52.Cecilia Ibarra, CR2, Universidad de Chile
53. Juan Vergara, Sociologia, Universidad de Valparaíso
54. Martín Pérez-Comisso, Estudiante Doctoral, Universidad de
55. Daniela Zamorano, Instituto de Ecología Política
56. Ignacio Agüero, Instituto de la Comunicación y la Imágen – Universidad de Chile
57. Martin Sanzana Calvet, Director Instituto de Estudios Estratégicos para el Desarrollo Humano
58. Mauricio Folchi, Historia, Universidad de Chile
59. Daniela Cea Saez, Geografía, Universidad de Chile
60. Marcelo Guitérrez, Psicólogo U. de Chile, ONG Sur Maule
61. Alejandro Salas, Trabajador social, ONG Sur Maule
62. Ramiro Plaza, Ingeniero Civil Industrial, Fundación Tralkan
63. Antonio Morales, Sociólogo, Asociación Cultural y de las Artes de Teno
64. Claudio Broitman, Director Magíster Comunicación Pública, Universidad de Santiago de Chile
65. Andrés Gómez, Director Antropología, Universidad de Chile
66. Angela Arroyo Navarro, Consejo Ecológico Comunal de Molina
67. Víctor Farías, Fundación Mingako
68. Ignacio Riquelme, Alvarez Multiversos SPA
69. Paola Araneda Cid, Bióloga, Msc. en Recursos Naturales, P. Universidad Católica de Chile, SOSOET
70. Camila Bañales Seguel, Ingeniera Agrónoma, estudiante de Doctorado en Ciencias Ambientales, Mención Subsistemas Acuáticos Continentales, U. de Concepción y ONG Ríos to Rivers Chile
71. Nelson Arellano, Doctorado de Estudios Transdisciplinares Latinoamericanos (DETLA) de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano (UAHC)
72. Gabriela Cabaña Alvear, Socióloga, estudiante de Doctorado en Antropología de la London School of Economics and Political Science
73. Red por la Defensa de la Precordillera
74. Sociedad Chilena de Socioecología y Etnoecologia
75. Acción Eco Social Quintero
76. Colectivo Viento Sur
77. Fundación Mingako
78. Tomás Ariztía Sociología, Universidad Diego Portales, Núcleo Milenio Energía y Sociedad
79. Francisca Foseca, Sociología, Universidad de la Frontera, Núcleo Milenio Energía y Sociedad
80. Gustavo Blanco, Instituto de Historia y Ciencias Sociales, Universidad Austral de Chile
81. Javiera Barandiarán, Universidad de California
82. Camila López Allendes, Biología Ambiental,
83. Cristian Atala, Instituto de Biología PUCV
84. Alexander Vargas Biología, Universidad de Chile
85. Ecosistemas ONG
86. Fundación Terram
87. Violeta Rabi, Investigadora, Espacio Público
88. Fernanda Salinas, Investigadora, FIMA
89. Alejandra Palafox, Instituto de Estudios Sociales y Humanísticos, Universidad Autónoma de Chile
90. Patricio Padilla Sociología, Universidad de la Frontera
91. Marco Rosas, Innovación, INACAP Osorno
92. Karla Palma, Instituto de la Comunicación e Imagen I Universidad de Chile
93. Colectivo Cultural Wenewen, Nacimiento 8va región.
94. Andrés Moreira-Muñoz, Instituto de Geografía, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
95. Maite Salazar, Millennium Institute for Integrative Biology, Pontificia Universidad Católica de Chile
96. Camila López, Biología, Universidad de Chile, Centro GEma Universidad Mayor
97. Juan José Berger, Asociación de Investigadores de Posgrado ANIP
98. Corporación de Ecología Social y Política, CESEP
99. Felipe Ruz, Carreño Ingeniero Civil Industrial, Fundación Mingako
100. Mauricio Martínez, Marcich Ingeniero Eléctrico, Fundación Mingako
101. Camila Muñoz Tapia, Licenciada en Ciencias de los Recursos Naturales Renovables, Fundación Mingako
101. Daniela Contardo, Ingeniera Civil Industrial, Fundación Mingako
102. Nicole Vergara Maragaño, Licenciada en Kinesiología, Fundación Mingako
103. Robinson Torres Salinas, Sociologo, Académico U. de Concepción
104. Rocío Almuna Morales, Médico Veterinaria, SOSOET y Laboratorio ECOS (Ecología, Complejidad y Sociedad), Pontificia Universidad Católica
105. Silvia Lazzarino, Bióloga y diseñadora Pontificia Universidad Católica, ilustradora científica de la U. de Washington