Cuando cantan su himno, ¿nuestros carabineros se emocionarán? “Orden y patria, es nuestro lema…”. Hay gente para la que el orden es lo más importante en la vida. ¿Niños del Instituto Nacional revolviéndola? ¿Adolescentes cuestionando la autoridad? ¡Que vayan los Carabineros a imponer el orden y el respeto, caramba! Ya lo hicieron el 5 de septiembre de 1938 contra un grupo de jóvenes nacionalsocialistas. ¡Vaya que restauraron el orden en el Seguro Obrero! Y a partir del 11 de septiembre de 1973, ni qué decir. Ordenados estuvimos. Bueno, torturados, desaparecidos, aterrados, explotados y silenciados también, pero eso es un detalle, ¿no?

El gusto por el orden no ha desaparecido. Y el amor a la patria, que tan fácilmente hace odiar y maltratar a los compatriotas de carne y hueso, tampoco. Hoy, Carabineros siguen restaurando el orden, para tranquilidad de la patria. Al menos así se ve en un video que circula en las redes sociales, de 2 minutos y 51 segundos de duración.

En ese video uno puede ver a un grupo de Carabineros de Fuerzas Especiales entrando al Instituto Nacional.

A los 30 segundos, se escucha la voz del Carabinero que lleva la cámara, gritando “¡Vamos, vamos, vamos!” (“somos del débil el protector”, los imagino cantando). A los 54 segundos, descubren a un niño (sí, un niño, pues todo ser humano bajo los 18 años de edad lo es, según la Convención sobre derechos del niño de la ONU, ratificada por Chile en 1990) cometiendo un delito: ¡se estaba cambiando de ropa!

El Carabinero en cuestión, de manera valiente y corajuda, se lo enrostra sin temor alguno: “Te estai cambiando de ropa!”. Y así, al minuto del video, Cristian es atrapado. Es dable consignar la conducta provocativa de otro menor-delincuente, que de manera inaceptable se dirige a la autoridad policial de modo demasiado coloquial: “No tío, de verdad que no estaba haciendo nada”. El alcalde Alessandri debería instar por penas de cárcel para los niños que quieran tratar de tío a un Carabinero y que traten de abogar por un compañero que ha sido detenido por cambiarse de ropa. De lo contrario, el orden y la patria estarán en serio peligro. Espero que los legisladores de la UDI o del Partido Republicano, siempre visionarios, lean estas líneas.

Al minuto y 40 segundos, con gran riesgo de sus vidas, dos Carabineros se abalanzan en el medio del patio sobre un niño de unos 16 años. ¿Qué estaba haciendo? Nada se aprecia. Pero, al fin y al cabo, era un estudiante y eso es muy irritante. La gente que estudia y piensa puede ser un gran problema para el sistema. ¿Irán a condecorar a esos carabineros por su arriesgada y valerosa acción?

Cantemos otro poco, antes de seguir viendo este edificante video… “nuestros clarines son el acento/con que sus dianas cantan la paz”. Seguramente, con esos tiernos versos en la mente, el carabinero protagonista le grita a otro “Agárralo”. Lo que siguió no eran dianas cantando la paz, pero eso es un detalle. No siempre se puede hacer lo mismo que se canta, ¿no?

De pronto, a los 2 minutos, uno queda paralogizado ante la visión. Se observa un niño con capucha. Sí, lectores y lectoras, han leído bien: ¡con capucha! El niño debe medir 1.60 metros y pesar 60 kilos como mucho, pero eso no debe inducir a engaño. Una capucha de esas que tienen todas las parkas, no es broma. La patria no está para capuchas. Ágil en la detección del delito en progreso y en la represión de la delincuencia, el carabinero protagonista grita con viril voz: “Ese. Anda con capucha”. Obedientes, dos subordinados lo atrapan y lo llevan detenido. Ahí va Vicente, quien alcanza a gritar que es del 2º G. Debe tener 15 o 16 años.

Sí, ya sabemos que cambiarse de ropa o usar una parka con capucha no son delitos y que quizás haya una detención irregular en contra de niños. Pero, al fin y al cabo, el orden y la patria son el lema. Los niños y todos los que son especialmente necesitados de protección son solo una parte accesoria de la canción.

A propósito, se me quedó pegada la canción… “somos del débil, el protector”. ¿La cantarán los de Fuerzas Especiales viendo videos de niños arrestados? ¿Alessandri la tarareará en su sillón municipal mientras revuelve un café descremado y comparte galletas con Andrés Chadwick y Rodrigo Ubilla?


Abogado de la Universidad de Chile