“Este colegio siempre ha sido muy conciliador y pasivo. Nos hemos mantenido en una burbuja: mientras hay manifestaciones afuera, los estudiantes y profesores seguimos en el complejo deportivo (…) Siempre ha funcionado fuera de contexto”, dice Marcia Astudillo, presidenta del sindicato de Trabajadores del Colegio Salesianos Alameda.

Este martes la jornada comenzó distinta para ellos. A las 7:00 a.m instalaron toldos, con la ayuda de los apoderados, y pidieron ayuda a los locales cercanos para abastecerse de comida y agua caliente.

Al poco rato, 7:45 a.m, ingresaron los estudiantes a clases. Pero no fue una jornada normal. Antes de las 9:00 salió un grupo en apoyo de los trabajadores y docentes. “Los trabajadores no están solos”, “¡Que don Bosco se entere cómo humillan a los profes!”, se leía en algunas de las pancartas que sostenían en el frontis del establecimiento.

Las demandas de los trabajadores -docentes, técnicos, asistentes de la educación y funcionarios- pasan por mejoras laborales. Marcia lo detalla:

Estamos pidiendo que, en vez de tener dos días administrativos en cada semestre, sean seis, un aumento de sueldo base del 7 por ciento, y los bonos. Pero eso fue rechazado en su totalidad. Lo único que logramos en la mesa de negociación fue un aumento de $4.600 en el bono de locomoción y colación siempre y cuando tengas un contrato de 44 horas laborales”, precisa.

El sindicato se conformó en 2017 cuando por primera vez negociaron con las autoridades del establecimiento, tras despidos en otros colegios de la congregación. Un actor relevante en las conversaciones que han llevado adelante es el contralor Juan Berríos, quien maneja los ingresos y egresos presupuestarios de la institución.

Más allá de este diálogo, el descontento se mantuvo. Marcia indica que esta vez intentaron modificar el piso que ya habían ganado en 2017 -dos días administrativos-, para recién ahí hablar de un monto económico. Los trabajadores se negaron. “Fuimos a impugnar su respuesta a la Inspección del Trabajo y nos dieron la razón. De ahí, vinieron distintas mesas de negociación y la mediación de cinco días”.

Finalmente, la última respuesta del colegio fue darles un bono de $50.000 por término de negociación y luego uno de $100.000, además de un aumento en movilización de $153 diarios, a los contratados por 44 horas.

“Ninguno de estos ofrecimientos son ganancias que permanezcan en el tiempo”, concluye la dirigenta.