Miércoles, 19:30 p.m. La directiva del Colegio de Profesores hace el primer recuento de los votos: 50,8 por ciento de los docentes está por rechazar la última propuesta del Mineduc; un 49,1, la acepta.

En el octavo piso del Magisterio, Mario Aguilar, lidera la vocería: “esto es parcial, no es un resultado definitivo. Hay que esperar”, dice ante una veintena de cámaras y micrófonos. El margen es estrecho y, a diferencia de otras consultas, el número de votantes es más bajo. Posiblemente, dijo Aguilar, impactó negativamente el adelanto de las vacaciones en algunos colegios.

Todavía faltan cerca de 3.800 votos y Mario Aguilar llama a esperar porque todo podría cambiar, pero que están por lo que decidan las bases. “Tengo la convicción de que las cosas no se resuelven por telefonazos”, expresa aludiendo al llamado que recibió el expresidente del gremio Jaime Gajardo desde el Mineduc que terminó por desactivar un paro durante el gobierno de Michelle Bachelet.

Esta vez, Gajardo, en el cuarto piso, tiene sus propios resultados: 52,2 por ciento por rechazar y 47,8 por ciento por aceptar la propuesta de la ministra Marcela Cubillos.

Mientras, Aguilar reconoce que hay disconformidad ante la propuesta del Mineduc, pero que se planteó un repliegue como estrategia ante el evidente desgaste, tras seis semanas de huelga. De esta manera, no se perderían los puntos donde había acuerdos. Pero recalcó que eso lo decidían las bases. “Sabemos que hay alta expectación por estos resultados, por eso hay que esperar. Les aseguro que cuando decidimos irnos a paro y exponer el petitorio no había tantos micrófonos”, dice desde el mesón.

Una hora y media más tarde se entrega un nuevo resultado. Sigue ganando el rechazo a la propuesta del Mineduc: 50,44 por ciento rechaza; el 49 por ciento, acepta.

“Hasta este momento el paro no se depone”, expresa Aguilar. Es prácticamente un empate.

Finalmente, pasada la medianoche, se entregó el computo final que confirmó la tendencia, con 17.730 votos a favor y 17.985 por rechazar. El paro continúa.

Las demandas

Desde la última negociación que tuvieron al inicio de esta semana con la ministra Cubillos, el Colegio de Profesores no ha tenido ninguna comunicación con el gobierno.

El lunes, el gremio fijó la votación de la propuesta -la “salida alternativa” como la llamó Cubillos- y, una vez tomada esa decisión, tendrían que volver a hablar.

Pero esa oferta del Mineduc generó amplio rechazo. El “punto de tope” de la negociación con el Mineduc era la bonificación por el reconocimiento de la mención de las educadoras diferenciales, donde el Colegio proponía un financiamiento gradual de 30 mil millones de pesos, pero el ministerio cerró las posibilidades y sería un tema que se abrirían a discutir en 2020.

La oferta del lunes considera un bono de 45 mil pesos trimestral, en caso de las docentes con un contrato de 44 horas semanales. Para Ilonka Leiva, integrante del Movimiento por la Educación Diferencial, se trató de una verdadera burla, de una mala lectura de la ministra. “No entendió que la demanda respondió a un reconocimiento de derechos, no de un bono”, indicó a El Desconcierto.

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Más allá de eso, sostuvo que había puntos importantes que se reconocían como triunfos históricos para el gremio: la titularidad de la extensión horaria, el fin al doble proceso de evaluación docente y medidas por agobio laboral.

Ante los cuestionamientos de que esto habría sido solo una manera de realzar el movimiento y que se estaría excluyendo a este sector al deponer el paro, Aguilar señaló que fue el gobierno quien las excluía y no el gremio. “La asignación que ofrecieron no es para nada un reemplazo, no lo vemos así, no repara la injusticia de nuestras colegas”, aseguró, a la vez que anunció la presentación de una serie de acciones por el tema ante la Contraloría, tribunales y el Congreso.

/Agencia Uno

Ganancias y costos

Se habla de las ganancias versus los costos de bajar la movilización. Aguilar reconoció que sería complejo mantener el movimiento después de seis semanas, pero que tendrían que asumirlo con nuevas estrategias que se definirían en una asamblea nacional durante los próximos días.

Respecto a la ministra Marcela Cubillos, se ha cuestionado su tono duro y poco negociador; “la displicente”, fue el calificativo que quedó dando vueltas tras el video donde una profesora la interpeló en el Cementerio General. Pero a los días el tono cambió y, con una encuesta de por medio que mostró una baja del gobierno y apoyo a la demanda docente, la ministra se allanó a conversar.

Esa conversación estuvo acompañada por sus llamados a bajar la movilización, porque se hacía insostenible mantener sin clases a los estudiantes, y que las clases perdidas no se pagarían. Ante esto, el gremio hizo un llamado a la unión. “No es fácil de sostener un paro durante seis semanas, hay presiones, amenazas. Hay fuerza, no nos dejemos llevar por los intentos de quiebre”, manifestó Aguilar.

Mientras que al interior del gremio también se dieron disputas. Desde la oposición a la dirigencia, Jaime Gajardo se ha mostrado contrario a bajar la movilización. Desde la directiva sostuvieron que su sector siempre ha representado la oposición al interior del Magisterio y que era una postura esperable y legítima. Se comenta que el Partido Comunista (PC) y el Partido Socialista (PS) no han querido dar su brazo a torcer para dar una señal política al gobierno, además, considerando que en octubre son las elecciones del gremio, esto le ayudaría a sumar apoyo al sector. Pero Gajardo ha descartado intenciones políticas.