Según dio a conocer Radio Bio Bio, en el contexto de una investigación sobre la crisis de la iglesia y los casos de abuso sexual, un polémico cuestionario fue entregado por un grupo de académicos de la Universidad Católica a la Red de Sobrevivientes de Abusos Eclesiásticos.

Apenas fue recibido, desde la Red de Sobrevivientes dieron la alarma y recomendaron no responder dicho documento, que les fue hecho llegar a través de un link. Esto debido a que en la encuesta hay una serie de preguntas de índole al menos cuestionable. Entre ellas se encuentran: 

  • ¿Considera usted que durante el abuso el ofensor cometía actos rituales?

  • Al momento del abuso, ¿Con qué frecuencia asistía usted a misa, o servicios religiosos de su iglesia?

  • Al momento del abuso, ¿Con qué frecuencia hacia usted oración fuera del servicio religioso?

La polémica encuesta,  además pregunta por las posibles consecuencias de los abusos, y  pide a las víctimas establecer grados en los que sus posibles efectos negativos se han “manifestado”. 

Así los encuestados tendrían que responder en categorías como “Abuso de substancias” o “Daño autoinflingido”, eligiendo entre “No lo he manifestado”, “Poco Intenso”, “Intenso” o “Muy intenso”. Ansiedad, trastornos de memorias, problemas sexuales, son otras de las categorías que los encuestados tendrían que haber graduado. 

Ante esto, la Red de Sobrevivientes de Abusos Eclesiásticos criticó en particular la forma en que se aplicó esta encuesta, y recomendó no contestarla.

“La manera en que se acerca a un sobreviviente llamándolo víctima, y con un proceso totalmente despersonalizado, mandando un link, creo que ahí hay una cuestión que no se puede hacer. Estos son temas muy sensibles y muy complejos”, sostuvo Eneas Espinoza, uno de los voceros de la Red de Sobrevivientes. 

Por su parte, Jaime Concha, expresó que “llega a ser inmoral el que la propia Iglesia Católica, sin antes haber reparado, sin ni siquiera colaborar con la justicia, y teniendo al presidente de la Conferencia Episcopal acudiendo a los tribunales como imputado de obstructor a la justicia, que vengan ellos mismos, los que ocultaron, los que encubrieron, los que facilitaron los crímenes, a hacernos las preguntas sobre qué es lo que ocurrió”.