Por esto días, la empresa Essal ha estado en el centro de la polémica, debido al derrame de petróleo que se produjo en la localidad de Osorno, y que afectó no solo al sistema de tratamiento de agua potable de la ciudad, sino también al río Rahue, donde alcanzó a llegar el combustible.

Esto sucedió luego de que cerca de más de 1.000 litros del petróleo fueran derramados a un estanque de agua potable de la empresa.

Luego de este episodio, la compañía Essal y sus dirigentes han sufrido serios cuestionamientos y la policía ya investiga la responsabilidad que puede haber tenido la empresa en la filtración de petróleo que obligo a cortar el suministro de agua de toda la ciudad. 

El presidente del directorio de Aguas Andinas y Essal, Guillermo Pickering de la Fuente, ya ha estado en la mira por sus actos en ocasiones anteriores, ya que ha desempeñado varios altos cargos públicos y privados, alternándose entre unos y otros. El lobbista y abogado de la Universidad de Chile, quien fuera subsecretario del Interior en el gobierno de Frei y subsecretario de Obras Públicas en el gobierno de Lagos, fue también miembro del directorio de EFE, director de la corredora de bolsa del Banco Estado y director de Metro.

Fue en una marcha cercana al 11 de septiembre a fines de los 90, cuando una Gladys Marín, recién rociada por el guanaco por pasar frente a la casa de gobierno, le dedicó unas palabras delante de toda la prensa al entonces subsecretario de Interior, quien había ordenado que nadie podía transitar cerca de La Moneda. “¡El gobierno y Pickering son unos conchesumadres!, díganlo en todo el país”, expresó la comunista ante los atónitos reporteros.

Pickering es también recordado por frases como: “El sector privado hace mucho mejor las cosas que el Estado en algunas materias. Y el sector sanitario es una de esas”, como dijo en una entrevista a El Mercurio, en la que respaldaba la decisión del gobierno de Frei de privatizar las empresas sanitarias. Así también, queda en la memoria colectiva la vez que el abogado respaldó a la planta de tratamiento “La Farfana” que había comenzado a emitir olores fétidos que afectaron a las familias del sector. En esa oportunidad, Pickering dijo que se estaba “sobredimensionando” la situación y que la gente no estaba siendo justa con el esfuerzo de la empresa por subsanar el problema.

Sin embargo, su episodio más recordad tiene que ver con su responsabilidad en la muerte del estudiante de Auditoría de la Universidad de Tarapacá, Daniel Menco. Era el 19 de mayo de 1999, y el subsecretario de Interior Guillermo Pickering, ordenó a Fuerzas Especiales reprimir a los y las estudiantes que se manifestaban en la ciudad de Arica, previo al discurso del 21 de mayo del presidente Eduardo Frei. Reclamaban por el déficit del Fondo Solidario y la crisis de la Educación Superior chilena.

Carabineros le disparó a Menco con una bala de acero en su cabeza, la que lo mantuvo dos días agonizante hasta que murió. Pickering, lejos de renunciar o asumir alguna responsabilidad por el asesinato del estudiante, declaró que “el joven no habría muerto de no estar protestando en la calle”.