Por segundo día consecutivo, Pedro Sánchez, no logró los votos para ser investido como presidente de España.

El líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) necesitaba el apoyo de Podemos para lograr la presidencia, sin embargo, Sánchez no pudo llegar a un acuerdo con el líder de la colectividad Pablo Iglesias, quien decidió abstenerse junto con su bancada.

En primera instancia, la intención de Iglesias era liderar el Ministerio del Trabajo en el posible gobierno de Sánchez, lo cual no fue concedido por el líder del PSOE. Tras esto, el dirigente de Podemos propuso apoyar su investidura si les cedían “las competencias para dirigir las políticas de empleo activo”, según consigna Huffington Post.

“Le hacemos una nueva propuesta, estamos a tiempo de salvar esta sesión de investidura y tener un gobierno de coalición. Le vuelvo a tender la mano. No vuelva a llevar a los españoles a elecciones y negocie con nosotros desde el respeto“, sostuvo Iglesias.

A pesar de esto, los partidos no pudieron llegar a acuerdo, lo cual impidió un gobierno de coalición.

Sánchez necesitaba un mayoría simple (más votos a favor que en contra) para lograr la presidencia de España, no obstante, con 125 votos a favor, 155 en contra y 67 abstenciones, no lo pudo lograr.

La constitución del país europeo indica que en este caso se activará un periodo de dos meses para que el candidato, en este caso Sánchez, pueda obtener los apoyos suficientes y ser ratificado como presidente, en caso de e que esto no suceda se convocará a nuevos comicios.