El nuevo reportaje de la serie publicada por The Intercept con los secretos oscuros de la Operación Lava Jato, muestra que el actual ministro de Justicia de Brasil, el exjuez, Sérgio Moro, encontró que la declaración a la Justicia de un testigo clave entre los que acusó al expresidente Lula da Silva por crímenes de corrupción era insuficiente para probar la culpabilidad, y que asimismo decidió difundir el video de su testimonio a la prensa, y además lo hizo seis días antes de la primera vuelta electoral en Brasil.

En la conversación difundida este lunes (29/7) por el reportaje de The Intercept junto con el diario Folha de São Paulo, uno de los fiscales de Lava Jato, llamado Paulo Roberto Galvão, comenta a sus colegas en el grupo de Telegram sobre las declaraciones de Antônio Palocci, un exministro de los gobiernos del PT (Partido de los Trabajadores, de Lula da Silva y Dilma Rousseff), que ha sido condenado por Moro pero que recibió beneficios al delatar al exmandatario.

En la conversación, Galvão afirma que “Russo (apodo con el que los fiscales se refieren a Moro) considera que es muy difícil probar lo que él (Palocci) dice, pero es el único que logró romper el código de silencio del PT”. Otros fiscales, como Antônio Carlos Welter y José Alfredo de Paula, responden a eso reclamando que estuvieron durante semanas en conversaciones con los abogados del exministro del PT, mirando diferentes pruebas presentadas por él y afirmando que ninguna sostenía el nuevo testimonio de Palocci.

Cabe aclarar aquí que, al igual que pasó en el caso del empresario Léo Pinheiro, de la constructora OAS, el de Palocci también se trata de un testimonio que inicialmente no presentaba denuncias contra Lula da Silva, pero que terminó cambiando meses después, por lo que solo entonces pasó a contar con el beneficio de disminución de la pena. Además, el caso del exministro cuenta con otra cuestión curiosa que es el hecho de que solo pasó a dar declaraciones incriminando a Lula tras ceder a una exigencia de los fiscales para que cambiara su abogado si quisiera hacer el acuerdo para declarar por beneficios. De hecho, las tratativas comentadas en el chat de Telegram por los fiscales Welter y de Paula ya son con el abogado nuevo exigido por Lava Jato.

Dos semanas después del testimonio que se filtró a la prensa, Palocci recibió al beneficio de prisión domiciliar, monitoreada por tobillera electrónica.

Efecto electoral

Pese a traer denuncias que el propio Moro consideraba insuficientes para incriminar a Lula, el video con las declaraciones de Antônio Palocci fue filtrado por Lava Jato a la prensa el 1 de octubre de 2018, seis días antes de la primera vuelta de las elecciones.

La falta de pruebas para sostener el relato del exministro no impidió que medios de conocida línea anti izquierda utilizaran el material de forma sensacionalista. El poderoso grupo de multimedios Globo fue el que más lo aprovechó: en su tradicional telediario nocturno Jornal Nacional, el da mayor rating en el país, el testimonio de Palocci fue asunto por casi 30 minutos en aquel 1 de octubre, con notas que no cuestionaban la fragilidad de la denuncia. Además, la cobertura de Globo mantuvo a este como el tema principal de los noticieros televisivos durante toda aquella última semana antes de los comicios.

En aquella semana, según las encuestas, el entonces candidato Jair Bolsonaro empezó con un 38% mientras que su adversario del PT, Fernando Haddad, aparecía con un 32%. En la votación, seis días después, Bolsonaro logró un 46%, mientras Haddad se quedó con un 29%.

Además de confirmar la victoria en la segunda vuelta (55% contra 44%) y ser elegido presidente, el representante de la extrema derecha indicó a Sérgio Moro como su ministro de Justicia, cargo que el ahora exmagistrado ocupa hasta el momento, pese a las muchas revelaciones de la serie de The Intercept mostrando las irregularidades cometidas por él y su actuación política en contra de partidos de izquierda, especialmente el PT.

De hecho, el partido de Lula da Silva y Fernando Haddad presentó un reclamo al CNJ (Consejo Nacional de Justicia, órgano contralor del Poder Judicial en Brasil) en aquel mismo mes de octubre de 2018, cuestionando la medida de Moro de filtrar a la prensa un video de un testimonio que no presenta pruebas que lo sostengan. El entonces magistrado presentó una respuesta a esos cuestionamientos el 16 de octubre, afirmando que el video filtrado era solo parte del testimonio de Palocci, y que habría declaraciones más contundentes (pese a que esas nunca se dieron a conocer posteriormente) y que trató de postergar la presentación de pruebas documentales porque, según él, la divulgación prematura de esos registros podría perjudicar a las investigaciones.