Este martes se conocieron nuevos casos de abuso sexual de parte de los sacerdotes Juan Andrés Peretiatkowics, de la Congregación de los Sagrados Corazones, y el fallecido Manuel Ortega, quienes ya contaban con denuncias a su contra.

Estos nuevos relatos corresponden a Felipe Vial, quien se sumó a Carolina Marín en su denuncia contra el primer religioso, y a Jaime Concha en el caso de Ortega.

La presunta víctima declaró que Peretiatkowics era un hombre carismático y especialmente cariñoso con los hombres, a quienes incluso saludaba con un topón en la boca.

Vial cuenta que conoció al sacerdote cuando aún era menor de edad y estudiaba en el Colegio San Esteban Diácono. “Fue mi confesor y un apoyo importante en esos años, debido a un padre ausente”, comentó a Radio Bío Bío.

Sobre los abusos, el denunciante narró: “Él me tocaba la pierna, subía hasta mis genitales. Trataba de evitar. Hasta que, un día, al parecer no aguantó más y se me subió encima, y empezó a frotarse conmigo y lo que él hizo fue tener un orgasmo encima mío. Y para mí, ese momento fue de shock”.

Tiempo antes de ese episodio, Vial se enfrentó a los abusos de otro conocido cura católico, Miguel Ortega. El menor sólo tenía 16 años cuando se conocieron durante la planificación del bautizo de una de sus hermanas.

El denunciante acusa que el sacerdote le habría tocado la pierna y la zona genital sin consentimiento. Igualmente, en una ocasión Ortega se habría presentado desnudo ante él con intensiones sexuales. 

Este sacerdote habría recibido denuncias anteriores por abuso sexual en el marco del caso Maristas. “Nos metía las manos dentro de la ropa para tocarnos los vellos, incluso los de los genitales. A Jorge Franco le tocó los genitales, o sea, lo manoseó, frente a Cristián Precht. No me extraña que aparezcan otros nuevos denunciantes. Sería muy importante que la Iglesia pudiera hacer una investigación”, señaló en su momento, Jaime Concha.