No hubo espacio para la duda. Tenían señales que les daban motivos para seguir. La vez anterior, la Coordinadora No + AFP había presentado al ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, su propuesta para un nuevo sistema de pensiones, y no recibieron respuesta. Ahora, con el nuevo Gobierno, fue diferente. Y tuvo que ver la estrategia con la que decidieron rearmarse.

Definieron tres líneas de trabajo a principios de este año: judicial, legislativa y social. En otras palabras, sus ideas debían llegar al Congreso, a los tribunales y a la calle (esta última, vista como el espacio más importante de todos). Creen que solo de esa forma podrán tener el cambio que tanto buscan. Es el rearme de quienes luchan por las pensiones.

Marzo parlamentario

El “sistema de reparto tripartito con reservas técnicas” (nombre de la propuesta de la Coordinadora) nació en 2016. Lo esencial estaba en que se sacaban a las Administradoras de los Fondos de Pensiones (AFP) del sistema actual, y con la suma de los cotizantes, los empleadores y el Estado, se podían lograr jubilaciones que, en el peor de los casos, igualaban el sueldo mínimo.

Desde entonces hasta la fecha las modificaciones que se han hecho a esa primera propuesta han sido por sugerencias de distintos economistas, como también por información que en el camino ha aparecido (como la proyección que muestra que en 2074 serán más los pensionados que los cotizantes, y otros datos que maneja la Subsecretaría de Previsión Social). La fórmula sigue siendo la misma: la solidaridad.

Durante 2018, la Coordinadora realizó distintos cabildos a lo largo de todo el país. El proceso fue denominado “iniciativa popular de ley”, y buscaba que desde la misma gente saliera un proyecto que resolviera el actual estado de los dineros que reciben los adultos mayores. Según las cifras que manejan en la organización, la participación fue de 11 mil personas en mil cabildos distintos.

“El texto legal fue entregado en marzo pasado, afuera del Congreso, en Valparaíso. Invitamos a todos los parlamentarios a que salieran a la calle a recibirla. Fueron más de 30 los que nos recibieron. Ahí entregamos esta iniciativa, inédita en Chile, que fue pasar nuestra propuesta a un texto legal”, recuerda Carolina Espinoza, una de las voceras de la Coordinadora No + AFP.

En la Cámara Baja se aprobó hace algunas semanas la idea de discutir una reforma al sistema previsional, propuesta por el Ejecutivo. La acción tuvo votos de militantes del Partido Radical y la Democracia Cristiana. En lo medular, la propuesta perpetúa el actual método de jubilaciones. El presidente de la comisión de Hacienda, el diputado comunista Daniel Núñez, aclara que primero se discutirá el presupuesto y luego, proyectándolo hacia fines de agosto, se entrará en el debate previsional.

“Este proyecto busca consolidar el actual sistema. Es darle sostenibilidad en el tiempo. Yo soy contrario al proyecto de ley (que presentó el Gobierno). Me preocupan las indicaciones que están negociando la DC con otra parte de la oposición”, adelanta Núñez.

Carolina Espinoza buscará que se rechace el proyecto y todas sus indicaciones: “Miramos con estupor (la discusión parlamentaria), más aún teniendo mayoría opositora en ambas Cámaras. Lo que hace es fortalecer la capitalización individual”, cuenta.

Para lograr el rechazo, como Coordinadora harán lo que han hecho hasta ahora: movilizarse.

Tribunales y a la calle

Las administradoras repiten una y otra vez que los ahorros no son de ellos, sino de los cotizantes. Pese a eso, el control que los trabajadores tienen sobre sus ahorros son limitados. Sobre esa máxima, la segunda línea de trabajo que planteó la Coordinadora fue la judicial.

“Con otras organizaciones y abogados ad honorem lo que buscamos es interpelar al sistema judicial. Se nos acusa de buscar expropiar nuestros ahorros y hoy en día estamos poniendo en juicio esta propiedad”, relata Carolina Espinoza.

Lo que hizo la Coordinadora fue que los jubilados activos en la agrupación hicieran solicitudes de dinero a las AFP. En cuando eran rechazados los requerimientos, presentaban recursos de protección en las Cortes de Apelaciones de sus zonas. Esa estrategia fue lanzada el 23 de julio. “Nos ha ido bastante mejor de lo que esperábamos. La mayoría de las Cortes donde hemos llevado a cabo esa acción nos han aceptado”, dice Espinoza. Sobre las fechas de los siguientes pasos en esta área no tienen mucha claridad: “Esperamos a fin de año tener mejores noticias”, agrega.

El último de los flancos es el de la calle. Para el próximo 5 de septiembre está convocada una jornada de protesta. Hoy en día cuentan con el apoyo de al menos 60 organizaciones sociales distintas: sindicales, estudiantiles, de pobladores y más.

El Frente Amplio incluyó en su trabajo legislativo la propuesta de la Coordinadora. Las Cortes que han acogido los recursos presentados han sido más que las que los han rechazado. Solo queda ver los resultados de la próxima convocatoria.

“Esa no va a ser la única -dice Espinoza-. Hacemos el llamado a la creatividad al momento de marchar, a romper la normalidad, porque no es normal que nuestros viejos y viejas vivan así”.