El fiscal regional de Magallanes, Eugenio Campos, ingresó en el juzgado de garantía de Rancagua una petición para formalizar -por primera vez en la historia- al jefe regional, fiscal Emiliano Arias, en medio de las acusaciones cruzadas por corrupción entre ambas instituciones.

Según informa La Tercera, el fiscal Campos pide, en una página, que se programe una audiencia para la “formalización de la investigación respecto del ciudadano Emiliano Andrés Arias Madariaga” por delitos de violación de secreto e informáticos, que habría cometido en su calidad de fiscal regional de O’Higgins y que “los hechos ocurrieron durante los años 2018 y 2019”. Con esto el Ministerio Público concreta el alzamiento de una inédita y grave acusación al investigador quien hoy se encuentra suspendido de sus funciones.

Cabe recordar que la polémica de Arias comenzó el 19 de abril. Ese día, el fiscal Sergio Moya, con quién además tenía una relación de amistad, lo acusó públicamente de una serie de delitos relacionados con faltas a la probidad. Algunos de estos delitos, también se vinculaban con la investigación por supuesta corrupción en contra de tres ministros de la Corte de Apelaciones de dicha ciudad.

Por ese entonces, Moya ya había denunciado formalmente ante el fiscal nacional, Jorge Abbott, que su jefe, Emiliano Arias, había revelado el secreto de investigaciones y cometido tráfico de influencias, entre otras cosas, por una supuesta relación muy cercana con el abogado, Luis Hermosilla, quién en ese entonces era el abogado representante del alcalde de Rancagua, Eduardo Soto. Esa estrecha relación habría influido en dicha investigación contra el edil.

Luego, el fiscal Campos, tras una decena de interrogatorios que incluyeron toma de declaración al ministro del Interior, Andrés Chadwick, hizo que el jefe regional de Magallanes descartara por el momento la acusación de “tráfico de influencias”. Además, decidió que en esta primera etapa de investigación, atribuir autoría en el delito de violación de secreto de investigación penal por tráfico de drogas y delitos informáticos.

Esto último, relacionado a antecedentes que el fiscal Arias habría pasado a sus familiares sobre un caso de tráfico de estupefacientes en que habría estado vinculado el sobrino del jefe de O’Higgins.

La permanencia de Arias al interior del Ministerio Público se complica, sobre todo porque es la primera vez que se formaliza a un fiscal regional en ejercicio. Si resulta condenado en esta investigación, el escenario complejo aumentaría aún más.