Los Juegos Panamericanos de Lima fueron históricos para la delegación chilena, que logró superar el registro de medallas conseguido en Buenos Aires.

A pesar de las alegrías, la cita también develó la precariedad en el financiamiento a los deportistas nacionales. Un ejemplo de esto fue la decisión que tomó la joven clavadista, Mayte Salinas, quien decidió representar a Perú en el certamen deportivo en desmedro de Chile, que no le ofrecía tantas oportunidades.

“En Chile, las federaciones que no son de fútbol solo se enfocan en sus problemas, no ayudan al deportista. El contexto que viví me desmotivó totalmente. Estaba triste, aburrida con la situación. A veces lloraba de impotencia porque siempre di lo mejor de mí, pero nunca hubo apoyo”, sostuvo la deportista al diario peruano El Comercio.

Salinas, quien disputó las competencias de clavados en la modalidad de trampolín de un metro y tres metros damas en Lima, agregó que “en el Perú me ofrecieron algo mejor, un proyecto. Por eso me vine, prioricé mi crecimiento”.

Aunque no clasificó a las instancias finales, la clavadista valoró su desempeño en la cita limeña. “Estaba nerviosa por mi estreno luego de tanto tiempo, pero a la vez feliz porque mi familia llegó para apoyarme. Además, nunca había visto tanto público en un torneo de clavados”, afirmó.