En el marco de la discusión por el proyecto de ley que busca reducir la jornada laboral de 45 a 40 horas semanales, las concejalas por Santiago Natalia Contreras (RD), Irací Hassler (PC) y Rosario Carvajal (independiente) entregaron una carta al alcalde Felipe Alessandri solicitando la aplicación del proyecto de 40 horas en la comuna de Santiago.

Las concejalas llegaron acompañadas del Consejo de la Sociedad Civil de Santiago, la Coordinadora de Trabajadores 40 horas y diversas asociaciones de trabajadores. De esta forma, Santiago podría sumarse a las comunas de Recoleta, Coronel, Calera y San Bernardo, que ya han aplicado la medida para quienes se encuentran contratados por Código del Trabajo.

Al respecto, la concejala Contreras señaló que “el proyecto coloca sobre la mesa el hecho de que somos uno de los países que más trabaja, y en eso se desconoce el tema del ocio y el cuidado de niñas, niños y de la juventud. Luego nos quejamos sobre jóvenes violentos, pero no ponemos la alerta antes en la prevención. Este proyecto presentado por la diputada Camila Vallejo apunta hacia el espacio familiar, en el fondo, traer más dignidad a la comuna de Santiago”.

La edil Hassler señaló que están convencidas de que esta medida “aportará a la mejor calidad de vida de las y los trabajadores, así como a mejorar la convivencia escolar en comunidades que han sido afectadas por el estrés y las situaciones de violencia, perjudicando al proceso educativo y generando costos en licencias asociadas a problemas de salud mental”.

Por su parte, la concejala Carvajal hizo un llamado a las autoridades a “no pensar en los inversionistas” y centrarse “en las familias, en los vecinos y en nuestras comunidades”. “Es absolutamente posible que podamos hacer una reducción a 40 horas”, comentó.

Desde las organizaciones sociales, la vicepresidenta del Consejo Comunal de la Sociedad Civil de Santiago (COSOC), Dafne Concha, agregó que lo que se busca es “apelar a la voluntad política del alcalde para que implemente las 40 horas para sus trabajadores, sobre todo para aquellos que tienen el Código del Trabajo y para los honorarios que justamente son aquellos que tienen mayor precariedad en el sistema laboral”.

En tanto, el dirigente de la Asociación de Profesionales No Docentes De la Educación, Betzabé O’Kington, señaló que dentro de las comunidades existen “altos índices de riesgo psicosocial que no han sido abordados de manera adecuada por la municipalidad, repercutiendo en licencias médicas y en el clima de las comunidades escolares. Para nosotros y nosotras sería muy importante que se tomaran medidas para mejorar las condiciones laborales y una de estas medidas sería la reducción de la jornada laboral”.

En el caso de Santiago, señalan en la misiva, afectaría a los 1.659 asistentes de la educación entre profesionales, técnicos, administrativos y auxiliares dependientes de la Dirección de Educación Municipal, así como podría sumarse a los 459 trabajadores y trabajadoras a honorarios de la Municipalidad de Santiago.