Desde su estadía en prisión preventiva de la Sexta Comisaría de San Pedro de la Paz, en la región del BioBio, Carlos Alarcón, el carabinero acusado de asesinar a Camilo Catrillanca, concedió una entrevista al programa El Informante, donde relató los hechos desde su perspectiva, reafirmó que reconoce haber disparado aunque no directamente a Catrillanca, y criticó que “es muy fácil opinar desde la capital”. 

Revisa a continuación el relato de Alarcón: 

¿Cómo comienza el operativo?

“Siempre se puede esperar algo de un servicio de este tipo, un corte de ruta, un incendio, quema de camiones, era algo común.  Yo no conocía bien la zona, porque llevaba poco tiempo ahí, pero no era nuevo el tipo de procedimiento”. 

“Se nos informa del robo de tres vehículos a unas profesoras, a lo que nosotros acudimos de inmediato. Unos veinte kilómetros por carretera, luego siete kilómetros en el interior. Ahí enfrentamos tres cortes de camino, en ese trayecto”. 

“El helicóptero identifica los vehículos y nos avisa que van hacia el pozón, un sector que se llama La Laguna. Entramos por el sector de Collico, y había un corte de ruta Para nosotros un corte de ruta significa una posible emboscada. En el video se ve que salgo del auto apuntando, pero con el arma asegurada y el dedo fuera del disparador, que son nuestras medidas de seguridad. Me tocó estar adelante por temas de formación, no porque fuera el líder.”

“Seguimos avanzando, encontramos otro corte de ruta. Seguíamos escuchando del helicóptero que dice que los individuos se están bajando. Nos dan las características de las personas, ropa café, otro de ropa negra, y con capucha”. 

Dos personas se están subiendo a un tractor azul”, nos dijeron.

¿Ahí se encuentra con Camilo Catrillanca y su acompañante?

“Llegamos a un tercer corte de ruta. Al llegar ahí, la aeronave nos dice que el tractor viene en dirección nuestra. Y que en él venían los sospechosos del robo de los autos”.

“No nos dijeron que venían armados, pero teniendo en consideración todas las comunicaciones radiales, que se trataba de las personas que habían realizado el robo con violencia, con armamento”.

“Cuando pasamos el tercer corte de ruta, se asoma el tractor. Primero escucho el sonido, que no venía lento (…) Cuando tengo contacto directo es a veinte treinta metros máximo”. 

¿Venían armados? 

“No, pero si en una actitud de fuga”. 

“El acompañante venía afirmado en un fierro del tractor, cuando yo los intime a detenerse, el que venía conduciendo, el señor Catrillanca, hizo una maniobra para darse a la fuga. Yo en ese momento los ví en actitud sospechosa, en esa situación la persona debió haberse parado, bajado, levantado las manos, y recibir nuestra fiscalización” 

¿Recibieron algún disparo? 

No, ninguno. 

¿Quién disparó primero? 

Yo, disparé unas ocho veces.  A una zona segura, lo cual significa que no apunto a ninguna persona. Cuando se devolvieron por donde venían, abri fuego en dirección al tractor. En la parte metálica, que ocupa casi un tercio del tractor. Para mi esa es una zona segura, porque nosotros hemos disparado a metal y sabemos que no va a tener una mayor consecuencia”. 

¿Por qué disparar y no emboscar?

“Si hubieran andado buscando cilantro como dijeron, hubiesen parado”.

¿Le dieron la orden de disparar? 

“No, yo tomé la decisión con la finalidad de que desistieran de la huida”.

“Se dice que hay cuatro impactos en la pala, en la zona que yo apunte. Supuestamente yo soy un experto tirador, si yo hubiese querido asesinarlo, como muchos han afirmado, la prensa, autoridades, en ningún momento yo apunte a las personas, si hubiese existido la más mínima intención, lo hubiese hecho cuando estuvieron de frente, a veinte centímetros de mi”.

“Qué raro, le llega el disparo a la persona que tenía más protección, y al acompañante no le llega nada. Yo soy un experto tirador, ¿por qué fallé? eso me gustaría preguntarle a todos los que me han acusado”. 

¿Entonces usted dice que no fue un tiro suyo?

“Es raro que digan que fue un tiro directo, no quiero decir que fue manipulación, porque eso deben comprobarlo pericialmente. Para mí es raro que a menos de diez días del procedimiento se haya podido determinar el tiro directo. El proyectil quedó completamente astillado, un tiro directo no queda así, es más, un tiro directo hubiese salido del cráneo”.

¿Pero fue o no fue un tiro suyo?

No descarto que haya salido de mi fusil. Porque desde el principio asumí que le dispare al tractor. No ha sido un juicio justo, porque desde el principio a mi se me condenó como asesino. Y yo no me levante ese día y me despedí de mis niños mi señora, con la mentalidad de ir a asesinar a alguien, los carabineros luchamos por la vida de las personas, no por andar matando”. 

“Muchas veces he pensado que hubiese sido mejor morir yo, no hubiesen hecho manifestaciones, ni más desastres, ni más desmanes, porque mi noticia hubiera durado tres días, eso dura la muerte de un carabinero en las noticias. Cuando muere, quién lo mató, y fuistes bueno”. 

¿Cómo fue la detención del menor que acompañaba a Catrillanca?

Se le llevó al suelo, no se puede tratar tampoco con cariño, si se trata de un procedimiento policial. Respetando sus derechos, por su puesto. Por ahí se alegó que había sido torturado, pero sí ponerle la rodilla en la espalda es normal”. 

¿Cómo fue cuando notó usted que Camilo Catrillanca estaba muerto?

“(Cuando muere) En el momento cuando lo vi sentado hacia la derecha, mi mundo se derrumbo. No me puedo hacer responsable de la muerte de Camilo Catrillanca, pero sí fue parte del procedimiento”. 

“¿Dónde se ve el júbilo, la alegría por haber matado a un mapuche? En ningún momento. Todos quedamos mal, sentimos incertidumbre, preocupación. Yo le explicó al coronel lo ocurrido y él de forma muy paternal me dice “tranquilo hijo”.

Obligado a mentir

¿Quién y cuándo le piden que mienta como ha denunciado?

“Cuando entregamos el detenido a FFEE, nosotros continuamos con la misión de buscar los vehículos. Cuando encontramos los vehículos, llegaron varios oficiales, me llamaron, y me preguntaron pero ellos se reunieron en un sector, conversando entre ellos, entre los jefes”.

El abogado Inostroza, nos dice qué decir. No hace falta que nos pongan un arma, nosotros somos una institución obediente no deliberante. Nos dijeron que teníamos que decir que habíamos sido emboscados, que nos dispararon, que nunca disparamos al tractor

A lo cual yo dije que eso no está bien. Yo estaba asumiendo mi responsabilidad de haber disparado al tractor. En ese momento mi jefe directo, Valdivieso, que me dice “diga lo que le están diciendo que diga, ¿o te querí ir preso hueón?”. 

¿Mintió frente a algún fiscal?

“Sí, es más, para cerciorarse de que dijéramos lo que se nos instruyó, nos acompañó el abogado en todo momento ante la justicia. No nos amenazaron, pero esas fueron las órdenes”. 

¿Se siente un chivo expiatorio?

“Sí, me siento un chivo expiatorio. Aqui hay que acusar a alguien para calmar al monstruo. Porque si no se acusa alguien, si yo me voy en libertad, va a quedar más la embarrada todavía en la Araucanía”. 

¿Le hizo ver al general Franzani o a sus superiores que le hicieron mentir? 

“No. Lo que más me arrepiento de haberle mentido a mi general Soto. Yo tenia una lucha interna terrible. Yo le dije a él que habíamos disparado en forma disuasiva, que en ningún momento disparamos contra el tractor. Me siento tan mal de haber sido cobarde, porque siento que traicione mis valores cristianos”.  

¿Se siente traicionado por la institución?

“Decepcionado me siento, no traicionado. Uno como carabinero da mucho, muchas veces fui de voluntario a procedimientos”. 

Instrucción 

¿Se les habla a ustedes de conflicto mapuche? ¿Cómo se les instruye en ese sentido?

A nosotros nunca se nos habló de “los mapuches”. Siempre de “subversivos”, encapuchados, delincuentes, armados. Porque es más, hay muchos carabineros que son mapuches. Yo tengo amigos, familiares que son mapuches”.

¿Les hablan del terrorismo? ¿Sienten que están enfrentando terroristas?

“No de terrorismo, pero sí son actos terroristas. Las autoridades tienen que sacarse la venda de los ojos, de que lo que ocurre en la Araucanía es terrorismo. A una persona que le queman su camión, es terrorismo. Las tomas de terreno, ellos hablan de recuperación. Ellos no lo hacen con una bandera blanca, esos son actos violentos. La quema de iglesias, fundos, camiones. Lo que uno vive como carabinero es muy complicado. Enfrentarse con este tipo de procedimientos. Es muy fácil criticar desde la capital, a miles de kilómetros”. 

¿Qué haría distinto? 

Haber dicho lo que realmente ocurrió ese día. Lamento mucho lo que está viviendo la familia de Catrillanca, el perder un hijo debe ser terrible. Yo soy padre, y a mi que me arrebaten a un ser querido… y aunque me disculpe con mil palabras…”.

¿Volvería a disparar al tractor? 

“No, por qué le disparé al tractor es una pregunta q me hago todos los días. Yo no era primera vez me enfrentaba a una situación así de compleja…Yo más que nadie quiero que esto se aclare, y si hay que pagar algo, aquí estoy”.