El día sábado 24 de agosto los medios nacionales publicaron que el ministro de agricultura Antonio Walker Prieto anunció en la región de los Lagos en el marco de las reuniones APEC que realizará un viaje a China. No debería extrañarnos que el ministro de agricultura viaje a conversar con los personeros de nuestro primer socio comercial; sobre todo cuando hablamos de un servidor público probo y sin conflicto de interés. Pero… ¿qué hay detrás de los viajes de Walker a China?

En el año 2018 Walker viajó a China para introducir al mercado varios frutales: ” Tenemos ahora, en la fruta fresca, los perales europeos, esperamos que en marzo se nos abra el mercado chino para esos productos. Acto seguido, partimos con el acuerdo de los cítricos, que es una especie muy importante para algunas regiones del país” [1]. Hace unos días algunos medios indican que las exportaciones de cereza por primera vez superan a los de uva de mesa, a lo que el ministro menciona lo siguiente : “próximamente la cereza se convertirá en la especie frutícola más plantada del país” y que “La única “preocupación” es que la demanda de la cereza está concentrada en China, puesto que cerca del 90% de los envíos van a ese país” [2, 3] . ¿Que tienen en común peras, cerezas y Walker? Nada más y nada menos que Agrícola Walker Prieto (Wapri S.A), empresa que cuenta “actualmente con 525 hectáreas plantadas de huertos de manzanos, cerezos y perales, dando trabajo aproximadamente a 500 personas en períodos de cosecha” [4].  Por lo demás Agricola Walker y Prieto S.A. posee derechos de agua del tipo consuntivo de más 300 l/s, según el catastro público de aguas. Interesantes coincidencias que nos llevan a escarbar más en los reales intereses del Sr. Walker.

En el contexto del viaje, Walker  manifestó “que conversará junto a las autoridades de China respecto a la tecnología que están implementando para la preservación del agua y anunció que solicitarán capital para que se acelere el proceso de construcción de los embalses en Chile” [5]. Este gobierno (cuenta pública 2019) y el anterior (año 2016) han planteado como solución a la crisis hídrica que aqueja a nuestro país la construcción de grandes y pequeños embalses [6, 7]. En un acto contradictorio, por un lado instalan la mega sequía como la culpable del estrés hídrico y una futura disminución de las precipitaciones [8], mientras que por otro lado prometen solucionar los problemas de sobre otorgamiento de las cuencas, despilfarrando dineros públicos en grandes embalses. Al ministro de obras públicas, al ministro de agricultura y al presidente les queremos comentar que los embalses no crean agua, solo almacenan la ya existente.

Los resultados de la actualización del Balance Hídrico muestran que existe menos disponibilidad de agua que con la que se ha calculado el actual sobreotorgamiento del 75% de las  cuencas del país [9, 10]; ergo, las cuencas se encuentran aún más sobreotorgadas que los cálculos ya presentados y, por lo tanto, la crisis hídrica no la resolverán los embalses, si no que revocar derechos de aguas y regar superficies menores de las que se riegan en la actualidad (recordar que el 77% del agua dulce se destina a irrigación).

¿A quién benefician los embalses que se proyectan construir entonces? Existen dos potenciales beneficiarios: en primer lugar el agronegocio, aumentando la superficie plantada donde existe estrés hídrico [11], en circunstancias que es necesario disminuir esa superficie regada y permitir la recarga de los acuíferos. En segundo lugar, de nuevo al agronegocio, que pretende construir embalses y ampliar otros como primera fase de la “bullada” carretera hídrica. Este proyecto que impulsa el empresario Juan Sutil y la corporación reguemos Chile, que pretende llevar agua desde la región del Bio Bio hacia la tercera región y que consta de 5 tramos [12], pretende usufructuar de los recursos y la infraestructura pública y, coincidentemente, algunos de los embalses que necesitan para su proyecto son parte de los 26 que se proponen de solución para enfrentar la crisis hídrica. 

La pregunta es entonces… el ministro de los 29.000 l/s en derechos de aprovechamiento de aguas, que se encuentra asociado a la producción de cerezas y peras, que busca aumentar la superficie regada, que le parece una buena solución a la crisis del agua la construcción de una carretera hídrica, que apuesta por la certeza jurídica de la propiedad los derechos de aprovechamiento de agua y que se encuentra comprometido con el carácter bursátil del agua  a lo largo de todo el territorio, ¿viaja a China a representar a todos los chilenos?, ¿su ministerio trabaja realmente para los campesinos y pequeños agricultores?. Y lo que es más importante, ese ministro en el que cuesta diferenciar su rol público de su rol privado, ¿tiene la pertinencia para estar en el debate público sobre las reformas al código de aguas? Nosotros creemos que no. Los antecedentes ya expuestos nos respaldan. Mientras continúen este tipo de prácticas insestuosas entre la casta política y el empresariado seguiremos firmes para recuperar el agua para las comunidades y territorios, denunciando estas prácticas que durante las últimas décadas han desencantado a la ciudadanía de la política institucional y que han despojado al pueblo del agua y de la tierra.


Movimiento de Defensa del Agua, la Tierra y la protección del Medioambiente (MODATIMA)