Este martes, la Sala de la Cámara de Diputados aprobó el proyecto que otorga titularidad de las horas de extensión para los docentes que están a contrata por 30 horas. Con esto, el Gobierno comienza a cumplir los compromisos asumidos con el magisterio y los docentes obtienen un elemento que viene a estabilizar un poco el precario contexto laboral actual. 

La titularidad de las horas de extensión fue aprobada de forma prácticamente unánime, con solo una abstención, y beneficiará a quienes llevan tres años continuos o discontinuos en el sistema, ejerciendo horas ya sea en aula, con labores directivas o técnicas. 

Al respecto, la diputada comunista Camila Vallejo, afirmó que “sin duda es una ganada de estabilidad laboral y de mejores condiciones laborales para los profesores y profesoras de Chile”.

Aunque de todas maneras, Vallejo advirtió que “vamos a estar insistiendo para que pueda tener su trámite lo más rápido posible, para que ojalá para el 18 estemos celebrando lo que fue una ganada del movimiento de los profesores”.

En la misma línea, el presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar, se mostró “contento” por la aprobación y aseveró que “Son cerca de 30 mil profesores los que se van a ver beneficiados con esta reforma” y que “se termina con esto un abuso que se extendió por más de veinte años  de estas horas de extensión precarias, que un año se las quitaban, otros se las daban, les subían horas, les bajaban horas, lo que volvía muy precaria la situación laboral“.

Esto es resultado de nuestra constante lucha, que se expresó con toda la fuerza que tuvo el último movimiento docente”, agregó Aguilar, en relación al movimiento de este año que se extendió por 51 días.

Por su parte, el diputado del Partido Humanista, Tomás Hirsh, expresó que “son muchos los temas que aún están pendientes para garantizar el respeto a la profesión de educador en nuestro país. Lo que ha sucedido en la sala implica que se reconozca un respeto fundamental, era inexplicable lo que sucedía hasta hoy en día“.

“Falta mucho más, hay que seguir luchando para terminar con el agobio a los profesores, con las pruebas estandarizadas, que tanto daño le hacen a la educación en nuestro país”, agregó Hirsh.

Con esto el proyecto debe pasar ahora a su tercer trámite constitucional en el Senado, desde donde se espera una aprobación similar a la obtenida en la Cámara Baja.