Una excepción en las indicaciones del proyecto de ley que busca establecer normas de protección de los glaciares, fue incluida en la legislación el pasado viernes, justo cuando se cumplió el plazo para ingresar modificaciones al proyecto en la Comisión de Minería y Energía del Senado.

En específico, según alegan los parlamentarios, la indicación en cuestión permitirá que la Dirección General de Aguas entregue un permiso sectorial que autorice proyectos en glaciares rocosos, bajo determinadas “condiciones técnicas”.

La indicación ha generado polémica, ya que afectaría directamente las reservas estratégicas de agua dulce, e iría en contra del resto del espíritu del proyecto, que pretendía impedir la realización de proyectos que afecten a los glaciares, evitando de su remoción, traslado y cubrimiento.

Lo que están buscando son subterfugios para poder intervenir glaciares, una suerte de fundamentación para poder explotar por ejemplo los glaciares de roca, que son glaciares y que tienen agua y que no se deben explotar”, opinó al respecto uno de los autores del proyecto, el presidente de la Comisión de Medio Ambiente del Senado, Guido Girardi, a radio Bio Bio.

Girardi alegó además con este tipo de iniciativas el Gobierno estaría intentando crear resquicios legales: “para poner la prioridad del agua para la minera, antes que para las personas“.

En tanto, el presidente de la Comisión de Minería y Energía del Senado, el socialista Álvaro Elizalde, afirmó que “es imprescindible contar con un marco jurídico de protección a los glaciares como principal fuente de reserva de agua dulce, sobretodo frente al calentamiento global que está generando un daño irreparable al medioambiente”.

“Toda la actividad económica, por cierto que también la minera, debe realizarse respetando este marco de protección“, agregó Elizalde.