El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, trasladó ayer por la noche la sede del gobierno desde Quito a Guayaquil, tras acusar un presunto intento de golpe de Estado que habría sido organizado por el ex mandatario de ese país, Rafael Correa y el presidente de Venezuela, Nicolas Maduro.

Según el mandatario las manifestaciones que se han realizado por parte de grupos indígenas y otros actores sociales ante los ajustes económicos realizados por el gobierno corresponden a actos para romper el orden democrático. “Aquellos que actúan con la intención de agredir son individuos pagados”, indicó Moreno en un discurso transmitido en televisión.

“Acaso creen ustedes que es coincidencia que Correa,  Virgilio Hernández, (el excanciller Ricardo) Patiño, (la opositora Paola) Pabón, hayan viajado al mismo tiempo, hace pocas semanas a Venezuela. El sátrapa de (Nicolás) Maduro ha activado junto con Correa su plan de desestabilización“, añadió.

En la misma línea, Moreno aseguró que “ellos son quienes están detrás de este intento de golpe de Estado y están usando, e instrumentalizando, algunos sectores indígenas, aprovechando su movilización para saquear y destruir a su paso”.

Junto con esto, el presidente agradeció el compromiso de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, “quienes con absoluta lealtad han defendido, en el marco del Estado de Derecho y las libertades civiles, la democracia y las instituciones con su apoyo y trabajo permanente”.