fbpx
País

James Hamilton: “Lo que se avecina se parece más a la vivencia italiana, en particular en Santiago”

Por: Carolina Ceballos / Publicado: 27.03.2020
JAMES HAMILTON / GENTILEZA
El facultativo expresa su preocupación ante el manejo de la pandemia en nuestro país. Proyecta una suspensión de clases que podría trascender a junio y comparte sus poco auspiciosos cálculos respecto de los complejos meses que se avecinan en Chile. En relación a los decesos, aclara que es "es importante considerar que en los certificados de defunción se indique 'coronavirus' y no solo 'paro cardiorrespiratorio', con el problema de que, en algunos casos, si no llega la confirmación del ISP, no será posible sumarlos a fallecidos por COVID-19 disminuyendo, artificial o técnicamente, las cifras de mortalidad".

Una de las voces disidentes al manejo de la pandemia del COVID-19 en Chile que más se han escuchado y leído en las últimas semanas, es la del médico James Hamilton, quien cotidianamente aborda el tema desde sus redes sociales, donde incluso entrega un manifiesto y permanente apoyo a Izkia Siches, presidenta del Colegio Médico, en su cruzada por combatir junto al gremio que lidera, el virus que cada día adiciona más muertos a las escalofriantes cifras que no se ve cómo frenar.

Lamentablemente, las proyecciones para nuestro país del experto en salud gástrica son muy poco auspiciosas. Sus visión de la adversa realidad y sus argumentaciones, en conversación con este medio.

-¿Qué le ha parecido el establecimiento de una mesa de trabajo entre el gobierno y el Colmed para enfrentar esta pandemia?

-Me parece bien, porque es una respuesta básica para enfrentar una crisis de esta naturaleza. Sin embargo, tiene requisitos críticos para que sea eficiente y efectiva. Esto, porque se debe mantener la independencia y respeto en las posturas al interior de la mesa, y estas deben estar fundamentadas en datos verificables. Lo segundo y vital, es un sistema de recolección de información nacional en tiempo real transparente y colaborativo, que es lo que hasta ahora no ha habido y ha generado desconfianza y, muy seguramente, las decisiones erráticas que hemos visto.

En las decisiones que se tomen hoy, debe primar la salud de la población antes que las conveniencias políticas o económicas. En relación a esto último, la recolección de información y la transparencia, me merecen muchas dudas sobre la probidad del gobierno.

-De acuerdo a su experiencia y lo que se ha visto en otros países del mundo. ¿Cómo cree que va a ser el desarrollo del coronavirus en nuestro país?

-Creo que lo que se nos avecina, se parece más a la vivencia italiana, en particular en la ciudad de Santiago y grandes ciudades de regiones.

-¿Está de acuerdo con las cifras que entrega periódicamente el gobierno de los contagiados y fallecidos? ¿Cree que ha habido transparencia al respecto?

-Lo que sabemos, hasta ahora, es que el gobierno ha generado gran cantidad de desinformación, que ha debido salir a aclarar y a corregir, y (veo) falsas sensaciones triunfalistas al manipular cifras atrasándolas en al menos tres días, tratando de legitimizarse en servicios como el Instituto de Salud Pública (ISP), que claramente ya superó su capacidad de procesamiento y, por ende, no va a ser capaz de responder a la demanda creciente de confirmación de datos. De esta manera, aunque suban enormemente los pacientes con coronavirus, no tendremos información real de la envergadura de la pandemia, y eso es vital para la toma de decisiones. Por otro lado, hablan de cuatro pacientes en ventilación mecánica, pero en las redes internas de especialistas de UTI/UCI, ya se informa que llegan a casi 50.

Es importante considerar que en los certificados de defunción se indique coronavirus y no solo paro cardiorrespiratorio, con el problema de que, en algunos casos, si no llega la confirmación del ISP, no será posible sumarlos a fallecidos por COVID-19 disminuyendo, artificial o técnicamente, las cifras de mortalidad.

-De las cifras que maneja la población y en función de los tiempos de demora de los diagnósticos y la gente que ni siquiera ha consultado, además de la información a la que usted, como facultativo, tiene acceso. ¿Cuál es la estimación de contagios reales en Chile?

-A esta altura, y de la forma que se ha respondido por parte del Minsal a esto, es casi imposible saberlo, es altamente probable que hablemos de miles de casos.

-¿Cuándo debiera producirse el peak de contagios?

-Si no hay cuarentena total, que limite y baje la curva de contagios, probablemente, según los datos con que se cuenta y según algunas proyecciones, podría ser en un período entre junio y agosto. Pero es muy difícil de determinar con los escasos datos que entrega el gobierno.

-¿Qué le pareció la medida de suspensión de clases por todo abril? ¿Es suficiente?

-Honestamente, y con lo que vemos que está sucediendo en otros países, creo que hay que prepararse para una suspensión probable hasta fines de mayo, junio, o incluso más.

-Esta cuarentena establecida a contar del jueves, circunscrita a siete comunas de la RM, ¿le parece que llega a tiempo y abarca a una parte del territorio necesario para controlar el avance de la pandemia?

-Según todos los datos, y en razón de la precariedad de nuestra salud pública, resultado de un estado subsidiario y que ha mercantilizado el acceso a un derecho básico como lo es la salud, sin además un sistema moderno de recopilación de información epidemiológica y sin capacidad de realizar test rápidos gratuitos a toda la población que lo necesite, obviamente es insuficiente y muy tardía.

-¿Qué medidas inmediatas debieran tomarse para enfrentar el coronavirus?

-Cuarentena total por tres semanas, a revaluar; gestión de información en tiempo real; test rápidos y gratuitos, app para celulares con test de autoevaluación del estado de salud cada 12 o 24 horas y con geolocalización, como en Corea del Sur. Transparencia total de la información a la población.

Además, tener un nuevo equipo de salud mixto incluyendo a municipalidades para realización de test rápidos a población sintomática en puntos claves de sus comunas, como cuando se implementa la infraestructura para las patentes.

Reconversión y habilitación temporal de camas privadas para respiración mecánica y convalecientes pulmonares. Capacitación del equipo de salud en manejo de pacientes respiratorios. Test y atención domiciliaria a personas de tercera edad sin posibilidad de desplazarse, junto con aporte de alimentos y medicamentos para la cuarentena.

El rescate del 10% de fondos de pensiones (muchos ya han perdido mucho más por la fragilidad del mercado ante este tipo de crisis y el Estado no les da garantías), es decir, que la gente pueda acceder, para costear la cuarentena, a sus propios fondos, pues siempre nos han dicho que esos fondos son nuestros. Bueno, acá estamos en una emergencia, en una situación grave, y debiera ser derecho de las personas a contar con ese dinero en esta situación.

-¿Le parece bien que el examen cueste $25.000 como mínimo?

-No, no me parece para nada bien. Ese no debiese ser un problema para la población, debería ser un problema del Estado, en especial de sus ministros de Hacienda y Economía, que debiesen saber que el test gratuito y oportuno es la mejor manera de disminuir gastos del propio Estado y sistema público, cuidando la economía de la vida. Sin personas sanas, no puedes levantar ninguna economía, en ninguna parte del mundo.

Contenido relacionado

La historia de Marisel y Rubén: La pareja de médicos que se encuentra en la UCI por COVID-19

Subsecretario Zúñiga entra en aislamiento preventivo por contacto estrecho con contagiado con COVID-19

Déjanos tus comentarios
La sección de comentarios está abierta a la reflexión y el intercambio de opiniones las cuales no representan precisamente la línea editorial del diario ElDesconcierto.cl.
Te puede interesar

Revelan la intensa trastienda de la elaboración de la conmovedora portada de The New York Times con las víctimas del COVID-19 en EE.UU.

La historia de Marisel y Rubén: La pareja de médicos que se encuentra en la UCI por COVID-19

Subsecretario Zúñiga entra en aislamiento preventivo por contacto estrecho con contagiado con COVID-19