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Líder de Los Enanitos Verdes y su reencuentro con la mujer que inspiró “Tus viejas cartas”: “Con ella me siento de 17 de nuevo”

Por: Sebastian Palma / Publicado: 11.07.2020
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Marciano Cantero lanzó en 1986 la emblemática canción dedicada a Viviana, la mujer que amaba, pero de quien tuvo que separarse luego de mudarse de Mendoza a Buenos Aires persiguiendo su sueño de ser músico. Luego de 34 años sin verse, la pareja se reencontró por un mensaje en Facebook y se casaron al poco tiempo. En diálogo con El Desconcierto el músico analiza una historia de amor que parece imposible. "Nos dejamos de ver durante 34 años y esta cuarentena nos tiene juntos todos los días. El universo nos está poniendo en nuestro lugar", cuenta.

Marciano Cantero líder de los Enanitos Verdes cuenta que la primera tormenta mental que sacudió su cabeza ocurrió cuando era un niño y su profesora del kinder lo llevó junto a sus compañeros a una sala de color rosado donde había un piano acústico pegado a una pared. 

Ella tocaba una tecla y sonaba algo, era un mundo increíble para mí. Yo me daba vueltas alrededor del piano intentando saber lo que pasaba, dice. 

Ese mismo día el niño se puso a cantar instintivamente, armonizando con las melodías que hacía su profesora. Ella, fue la primera que le dijo a su madre que tenía condiciones innatas para la música. Desde ese momento Marciano supo que su destino era ser músico. 

La segunda tormenta mental -dice- vino años más tarde, en 1981, cuando tenía más de veinte y Los Enanitos Verdes no eran más que un proyecto que aspiraba a alcanzar el éxito, lanzar discos y cambiar los pequeños boliches mendocinos por grandes escenarios. Fue en ese tiempo cuando conoció a Viviana. 

Los presentó Lila, una tía de él e íntima amiga de la madre de ella. Viviana tenía 17 años y buscaba a alguien que le enseñara a tocar guitarra. A Marciano Cantero esta vez le tocaba ser el profesor. Nadie de los que presenciara ese primer encuentro juvenil se habría imaginado que de el -años más tarde- nacería una de las canciones de amor más icónicas del rock latino: “Tus viejas cartas”, un verdadero himno, tocado y retocado en una infinidad de fogatas playeras.  

La relación de ambos, se mantuvo estable durante dos años, no hubo peleas ni gritos, de hecho el músico recuerda que el problema era otro. Sólo uno. Él debía decidir si quedarse en Mendoza con el amor de su vida o partir a Buenos Aires persiguiendo su destino, que sabía desde muy niño, estaba en la música. 

“Esa marca con el piano del kinder me quedó para toda la vida. Y en esa época cuando estaba con Viviana, mi llamado a la música y a componer canciones y salir a tocar y girar era una tarea de la que no podía escapar. Es lo que siento a lo que vine a esta tierra. La música era mucho más fuerte de lo que yo podía manejar”, dice Cantero.

La banda decidió viajar a Buenos Aires, el éxito no fue inmediato. Marciano recuerda que algunas noches dormían en galpones y que tras varios meses de tocar en bares ni se dieron cuenta cuando ya comenzaron a compartir escenarios con grandes figuras del rock latino como Sumo o los Twist, tampoco cuando lanzaron su primer disco (Enanitos Verdes), en 1984. De lo que sí se dio cuenta era de que su relación con Viviana, con quien mantenía correspondencia, se iba extinguiendo. Fue en ese momento cuando escribió Tus Viejas Cartas.

–Siempre me preguntaba por qué había pasado todo lo que pasó, la letra refleja el dolor de ese momento, recordó el cantante hace unos días en el programa radial Todo lo demás también. Donde reveló el reencuentro con su amor a más de 30 años de su separación.

La Canción  

Tus Viejas Cartas fue uno de los temas de mayor éxito del segundo disco de la banda (Contrarreloj), el que fue producido por otra estrella de la música trasandina, Andrés Calamaro. “Él me dijo lo que pensaba de la canción. Recuerdo que cuando terminamos de grabarla yo la escuchaba una y otra vez porque para mí no estaba del todo bien, entonces Andrés me miró y me dijo: ‘vos estás completamente chiflado es de tus mejores canciones, está cantada perfecta. Yo no le cambiaría nada’. Y yo quedé como bueno, si Andrés lo dice es porque tiene razón”. 

Con el paso de los años Marciano Cantero y los Enanitos se transformaron en un referente del rock argentino, internacionalizaron su carrera por latinoamérica, teniendo a Chile como primera parada y escenario habitual y cimentaron una carrera que hasta el día de hoy los hace reconocibles y vigentes. La banda es de hecho una de las agrupaciones de rock argentino con más reproducciones en Spotify.

En Mendoza, Viviana tomó un rumbo diferente, manteniendo un bajo perfil. Se desarrolló como enfermera, nunca se marchó de la ciudad y formó una familia con otro hombre. 

Sobre el impacto que tuvo en ella la canción Cantero comenta: “En un punto ‘Tus viejas cartas’ fue para ella un tipo de castigo, porque siempre la acompaño, pero hace poco hablamos al respecto. Yo años más tarde escribí una canción que se llama Francés Limón y sin pensarlo es una definición exacta de ella. Entonces yo creo que uno siempre escribe canciones de lo que ya te pasó o de lo que vas a vivir. Cuando entendí eso fue revelador. Yo decía por qué nos pasó esto y la verdad es que yo quería ser músico, pero lo más lindo es que los dos tuvimos nuestras vidas, tuvimos hijos, tuvimos otras parejas, yo pensaba que no quería volver a verme en mi vida, pero a pesar de todo eso nos reencontramos”.

El Reencuentro

Viviana con Marciano se separaron por cartas, el reencuentro llegó más de 30 años después a través del chat de Facebook. El músico recuerda que su padre había muerto hace poco tiempo y que mantenía una gira por México en donde repasaba sus grandes éxitos en formato sinfónico. Fue allí cuando Viviana volvió. 

“Estaba en casa después de el show cuando vi el mensaje en el messenger. Era Viviana, ella me preguntaba si la recordaba. Yo quedé ¡wow! Yo, en ese momento estaba en una relación en México, pero en un momento dado terminamos y pasó un tiempo y con Viviana nos seguimos escribiendo”.

Con los meses los mensajes comenzaron a ser llamadas telefónicas, en esas llamadas la pareja recordaba sus años de juventud, hablaban de sus amigos y de los buenos tiempos que pasaron juntos. “Nos dimos cuenta que los dos seguimos conectados a la idea de terminar juntos en algún momento”.

Fue entonces cuando Marciano se tomó unos días en medio de una gira y regresó a su Mendoza. “El reencuentro fue un milagro”, dice hoy el argentino quien agrega: “Nos vimos y ya no había que darle más vueltas. Decidimos casarnos”. 

Antes del matrimonio, la pareja visitó a la Tía Lila, la mujer que hace más de 30 años los había presentado. “Ella falleció hace poco y estaba en un lugar de ancianos. La fuimos a visitar, ella apenas se podía expresar, pero fuimos a rendirle tributo a la primera persona que creyó que juntarnos podía resultar interesante”, comenta Cantero sobre la visita, donde recordaron esas antiguas clases de guitarra, instrumento que Viviana nunca aprendió a tocar muy bien. 

Hoy Cantero y Viviana pasan los días de confinamiento juntos en Mendoza. El músico decidió quedarse en la ciudad que dejó cuando era un veinteañero, para allí recuperar el tiempo perdido “Imagina, nos dejamos de ver durante 34 años y esta cuarentena nos tiene juntos todos los días. El universo no está poniendo en nuestro lugar. Estamos encerrados hace meses, solo hemos salido dos veces”, cuenta.

Sobre estos días de encierro juntos Cantero agrega los sentimientos que lo han acompañado:

“Hay una canción de David Gates que dice que el amor siempre tiene 17 años y en un punto me siento así. Con ella Me siento de 17 de nuevo. Es casi un milagro que a esta edad alguien te genere un sentimiento adolescente otra vez”, dice. 

 

 

 

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