“Ha llegado el fin de siglo”: Los discos chilenos que sonaron en 1999

Por: Cristofer Rodríguez / Publicado: 23.12.2019
1999 /
En medio de la incertidumbre que significaba el fin de siglo, 1999 fue un año prolífico en cuanto a publicaciones discográficas de los músicos nacionales. A 20 años de aquel fenómeno, y con un 2019 que ya se termina, revisamos los discos de nuestra música pop que que marcaron el réquiem del siglo XX en suelo patrio.

Florcita Motuda regresaba triunfante desde Costa Rica, al obtener el primer lugar en el Festival de la OTI con una canción que sintetizaba el epílogo del siglo en que todo había cambiado, sin posibilidad de volver la historia atrás. “Este es el tiempo de grandes confusiones, pero también de grandes posibilidades”, recitaba Alarcón. Desaparecía Jorge Matute Johns en Concepción, la censura y el exilio operaban sobre la periodista Alejandra Matus y su Libro Negro de la Justicia Chilena, y se efectuaban las elecciones presidenciales más reñidas de la historia reciente, donde la derecha estuvo sólo a 31.000 votos en ser primera preferencia. Todo parecía ser decisivo en el país que pretendía cerrar el proceso de transición a la democracia. 1999 empezaba con una canción y también con los temores que suponían el fin del milenio.

En la música popular chilena, es un año de contrastes: cierra sus transmisiones el Canal Rock&Pop y Sol y Lluvia congrega 60 mil personas en el Estadio Nacional con reducida promoción. Los Tres anuncian su separación y se fundan Los Bunkers en Concepción. El debut en disco de Saiko, el arribo de Supernova, el ascenso de Douglas y uno de los mejores años para el rap y la cumbia sound nacional modelaron una cosecha discográfica fructífera que hoy, a 20 años, presentamos en Babel.

Hay días en que estoy bien piola

Sony Music, BMG y EMI apostaron por el rap para cerrar la década con discos de Makiza, La Pozze Latina y Tiro de Gracia, respectivamente. En el caso de los primeros, el colectivo que integraban Anita Tijoux, Seo2, DJ Squat y Cenzi edita su segundo álbum, “Aerolíneas Makiza“, que hoy es considerado un clásico tanto del género como de la música popular, y representa el mejor momento de la banda dentro de su discografía, destacando los hits ‘El paro’ y ‘La rosa de los vientos’. La Pozze Latina edita “Desde el Mundo de los Espejos“, primer disco fuera de su histórico sello Alerce, considerado su álbum más transversal y de mayor notoriedad masiva, sobre todo gracias al éxito de ‘Chica eléctrica’ y ‘Pedro navaja’. Tiro de Gracia lanza “Decisión“, su segundo álbum que, si bien no repite el éxito arrollador de ventas del aclamado “Ser Humano!!” (1997), logra una alta rotación radial de las canciones ‘Joven de la pobla’ y ‘Eso de ser papá’, convirtiéndose en el último álbum del trío antes de la salida de Zaturno. También firmó por Sony La Frecuencia Rebelde, grupo con casi diez años de historia y de donde emergió la figura de DJ Raff, pero cuyo debut homónimo no alcanzó el éxito de ventas ni la rotación esperada (a pesar del buen single ‘Nada que pensar’).

Aunque triste haya sido mi pasado, yo sí creo en el amor

En cuanto a la canción romántica, todavía circulaban los exitosos singles de los discos lanzados el año anterior (‘Huele a peligro’ de Myriam Hernández, ‘Tengo un amor’ de Pablo Herrera, ‘Milagro de abril’ de Alberto Plaza y ‘Como’ de La Sociedad). En tanto, en 1999 Luis Jara publicaba un segundo álbum dedicado en forma exclusiva a reversionar canciones del repertorio tradicional chileno llamado “Lo Nuestro… Ayer y Hoy“. Sin embargo, el artista romántico más importante del fin de siglo fue el joven cantante Douglas, uno de los fenómenos musicales del año tras el enorme éxito de ventas de “Sigo Romántico“, su segunda placa, que resignificaba el valor del bolero y el vals, llevándolo incluso a recorrer los mercados de los países andinos y a transformarse en un referente contemporáneo de la canción cebolla. En el mismo estilo, lanza su disco debut Santos Chavez, “Mi Vida“, que con menos apoyo mediático impone su propio clásico en el cancionero romántico de la década, con la canción del mismo nombre y, al igual que Douglas, con un talento que bebía de la mejor tradición de Palmenia Pizarro, Lucho Barrios y Zalo Reyes, quien incluso lo apadrina.

No digas que no sientes nada

En la música pop, se inscribieron algunos hitos que trascendieron tanto por su envergadura musical, como por su innovación y propuesta estética. El novedoso caso de René de la Vega se volverá célebre más por el tratamiento de los medios que por su impacto en el gusto popular, pero a 20 años es innegable que el single ‘Chica rica’ del álbum homónimo del hoy alcalde de Conchalí fue una de las canciones que definió a 1999. El también debut homónimo de Supernova sufrió prejuicios similares en el medio nacional tras el lanzamiento del primer single, ‘Toda la noche’, pero todo cambiaría al ser presentado ‘Maldito amor’, una de las canciones más importantes en la historia del cancionero pop nacional, interpretado por las adolescentes voces de Coni, Chi-K y Elisa. Detrás del proyecto, estaban los productores Cristian Heyne y Koko Stambuk, este último, también hombre en frente de la banda Glup!, que de manera simultánea editaba su disco debut “1999“, que incluyó ‘Free-bola’, el pegajoso hit de reminiscencia al sonido de los británicos Blur.

Empiezo a vivir y muero al mismo tiempo

En el ámbito del rock, 1999 fue uno de los años más fructíferos en cuanto a producción. El lanzamiento más importante fue “La Sangre en el Cuerpo” de Los Tres, último disco de estudio editado por la banda antes de su primera separación el año 2000 y el último con su formación clásica de cuarteto con Pancho Molina en la batería. El disco incluyó canciones como ‘No me falles’ y ´La respuesta´. Los también penquistas Santos Dumont editaron el disco más propositivo de su carrera, el ecléctico “Similia Similubus“, obteniendo la atención del público con el single ‘Ayer’. Joe Vasconcellos alcanza el cenit de su carrera con el esencial disco en directo “Vivo” –el más vendido en su carrera– grabado en el Teatro Providencia. Gondwana acertaba un hito con el primer disco de remixes editado en Chile, “Phatcherimoyadub“. Carlos Cabezas graba la banda sonora de la película “El Chacotero Sentimental”, Upa! regresaba con un nuevo material discográfico luego de ocho años de silencio, “Punto infinito…“,  La Rue Morgue dejaba atrás el éxito de su debut y el single ‘Sigues dando vueltas y edita su segundo disco, “Kaleidoscopio“, de ingrata recepción, y Sexual Democracia  lanza “Macondus“, un disco que compila y reedita sus discos “Sudamerica Suda” (1993) y “Hueveuz” (1995), motivados por el éxito del cover de ‘Macondo’, cumbia original del músico venezolano radicado en Chile Luisín Landaez.  Los Jaivas y Jorge González regresaron a las vitrinas con sus álbumes “Mamalluca” –inspirado en un poema de Eduardo Parra y acompañados por la Orquesta Sinfónica Nacional– y “Mi destino. Confesiones de una historia de rock” –sensible álbum del compositor de San Miguel y último previo a la histórica reunión de Los Prisioneros de 2002–. Pero 1999 también fue año de debuts: Saiko con “Informe Saiko“, Mecánica Popular con su disco homónimo, Los Revolucionarios con “Póngale parafina…” y los sonidos estridentes de Dracma y Rama, con sus respectivos discos de igual nombre (el de los segundos conocido como el “Disco Amarillo“) y Weichafe con “Tierra oscura del sol“, dejando clásicos instantáneos en cada escena como ‘Cuando miro en tus ojos’, ‘Las meninas’, ‘Póngala parafina’, ‘Chilenada’, ‘Hermano respira’ y ‘Tres puntas’, respectivamente.

Otras escenas rockeras con interesantes lanzamientos fueron la del punk, con el lanzamiento doble de los discos en vivo “Retroceder Nunca” y “Rendirse Jamás” (acústico) de Los Miserables, “Collage” de BBS Paranoicos, “Caramba!” de Ocho Bolas y el doblete “Curao Manejo Mejor” y “Tomen” de Los Mox. La del rock progresivo y la vanguardia con “Patrimonio” de Tryo –a propósito de la postulación de Valparaíso a la categoría de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco–, “Tiempo” de Matraz, el disco homónimo de Exsimio, “Observador de un Universo” de Daltonia y el debut discográfico homónimo de Akineton Retard. El rock alternativo e independiente conformará una escena en ascenso con discos como “Alma” de Shogún –banda liderada por el productor Cristian Heyne–, “Despertar” de Congelador, “Campos de Hielo” de Rodrigo Santis –líder también de Congelador–, “Mujer Elefante” de Fiebre y los experimentales “Omi” de Tobías Alcayota y “Amanda y Simón” del dúo electrónico Mambotaxi.

Para olvidar el pasado, para comenzar de nuevo

Quilapayún e Inti Illimani –aún no divididos– cierran el milenio como referentes de la canción latinoamericana a nivel universal. Los primeros editan “Al Horizonte“, grabado en Paris y en donde manifiestan su espíritu universalista al integrar un repertorio con versiones de Víctor Jara y Serge Gainsbourg. El Inti consolida su amplitud estética a la luz de la orquestación sinfónica, primero con “La Rosa de los Vientos“, una obra conceptual compuesta en ocasión del 19° Jamboree Scout Mundial celebrado en Picarquín, VI región, y “Sinfónico”, un disco grabado en conjunto con la Orquesta Clásica de la Universidad de Santiago. También, 1999 será el año del regreso discográfico del cantautor Fernando Ubiergo con “Los Ojos del Mar, donde destacó su single ‘Los ojos de Rodrigo’, camino estético similar al de una camada más joven de cantautores cercanos a la trova, el pop y la balada, como los debuts de Alexis Venegas con “Deja el Miedo y Ven a Volar“, Francisca Ancarola con “Que el Canto Tiene Sentido”, y el destacado caso de Rosario Mena con “Fe Ciega”, donde trova y electrónica se funcionan adelantándose a la generación de cantautores venideros en el siguiente milenio.

Tu sabes como soy, me gusta ser así

Con el inicio de transmisiones de Radio Corazón y su compra por parte de Ibero American Radio Chile en 1998, la movida tropical goza de buena salud llegado 1999. Dentro de estos géneros, la onda sound había emergido lenta y subterráneamente a mediados de la década y encontrará una generación sólida y diversa para el fin del milenio, con sellos discográficos, circuitos de presentaciones establecidos y un público genuinamente popular, masivo y cercano al imaginario del fanatismo y los rockstars de los años 60 y 70. Discográficamente, es un año de consolidación para una generación que ya había cosechado hits –hoy clásicos–, justo antes de la caída que el género tendrá al iniciar la siguiente década. Amerika’n Sound edita un disco de mezclas “Amerika’n Sound Mix” y el Grupo Alegría lanza su quinto disco independiente, “Somos Parte de tu Vidacon Américo como vocalista y que incluyó el hit ‘Mujeres y cervezas’. La Gran Magia Tropical y La Nueva Sensación Tropical editaban sus debuts “Solo Tú” –con el single ‘Furia loca’–, y “¡Dale Sensación!”, respectivamente. Fantasía lanza su doceava placa “¡Ok!”, y los imprescindibles Hechizo cerraban dos años de éxito y buenas canciones con la compilación “Grandes Éxitos“, su tercera publicación. Todo este aventón discográfico encuentra un epílogo en uno de los lanzamientos que renueva la música tropical, sirviendo de transición desde el sound hacia el pop latino de vocación internacional propio del siglo XXI: “Latino For Life” del debutante DJ Mendez.

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