Economía y Emprendimiento

Generación Emprende: 10 claves de lo que no debes hacer cuando vayas a emprender

Por: Alejandro Godoy | Publicado: 24.11.2020
Generación Emprende: 10 claves de lo que no debes hacer cuando vayas a emprender emprendedores |
Tu negocio o emprendimiento deber representar para ti, además de una probable fuente de ingresos, también tu propósito y pasión. No hay otra forma que enfrentes este desafío que supondrá enormes sacrificios, costos en tiempo, energía y dinero si no es con una tremenda convicción en tu proyecto y el bienestar que entregarás a tus consumidores mediante tu solución.

Emprender nunca ha sido fácil. Muchas veces es un camino donde se recorre más fracasos que aciertos. Si bien hoy todas las metodologías de emprendimiento e innovación nos hablan de que debemos aprender a “fallar lo más rápido y barato posible”, es un hecho que también se reconocen distintas maneras de disminuir las probabilidades para la ocurrencia de dichos fracasos.

Hay errores de emprendedores que ciertamente son evitables. Aquí te proponemos 10 claves fundamentales de lo que no debes hacer cuando vayas a emprender.

1- Convencerte que tu idea es única y genial: Las ideas son básicamente un commodity. Todo el mundo puede tener ideas. Buenas y malas. Lo importante nunca va a ser tu idea, sino la capacidad que tengas (o puedas llegar a desarrollar) para implementarla y transformarla en un Gran Negocio. Además, siempre debes preguntarte que si tu idea es tan genial y nadie la ha desarrollado comercialmente antes ¿por qué sería? (La respuesta rara vez será: «porque a nadie se le ha ocurrido»).

2- Creer que tu idea es única y genial, nadie más debe conocerla: Hoy en día, se trata de todo lo contrario, nunca te guardes tu idea, compártela con la mayor cantidad de gente que te pueda aportar. La noción que detrás de cualquier persona hay un potencial ladrón de tu idea es absurda. Ya lo señalamos en el punto anterior, el tema no son las ideas, sino la capacidad de llevarlas a cabo. Y para tu idea, probablemente nadie está en mejor posición que tú, para lograrlo.

3- Partir desde la solución y no desde la identificación de un problema que pueda representar una demanda: Es cierto, una buena idea de negocio, puede surgir de tu experiencia o intereses, pero no debe inicirase sólo desde lo que a ti te gustaría que existiera como solución en el mercado. Lo primero es identificar un problema. Un problema real, que afecte a parte importante de un segmento de consumidores. Luego de identificado el problema, analiza las soluciones existentes y solo luego que puedas determinar el por qué éstas no serían del todo satisfactorias, ponte a diseñar, iterar y validar una nueva solución que mejore la oferta existente para un segmento de mercado en específico.

4- Pensar que todos los consumidores a los que apuntas tienen los mismos gustos e intereses que tú: Error clásico, se le llama sesgo de confirmación. Habitualmente es la tendencia a favorecer, buscar, interpretar y recordar la información que confirma las propias creencias o hipótesis, dando desproporcionadamente menos consideración a posibles alternativas. En el mundo del emprendimiento, a lo que más debes poner atención es justamente a las distintas alternativas tanto, para padecer como comprender un problema. Ya que es en ese universo, donde podrán surgir las mejores soluciones a ese problema que has descubierto.

5- Confiar ciegamente en los resultados de tu Excel: Parece obvio pero hay que decirlo: ¡las planillas de Excel resiten cualquier cosa! Todavía no hemos conocido emprendimiento, para el cual, sus planillas no le arrojen grandes resultados al cabo de los primeros tres años y pese a eso, el 80% de los emprendimientos no pasa del primer año. Las planillas son una forma de poder estructurar los posibles flujos de caja del proyecto, pero no le vas a poder exigir a ellas, las utilidades esperadas, cuando éstas no se estén produciendo.

6- No contar con un modelo claro de financiamiento para los primeros 12 meses: Relacionado con lo anterior. Más allá que tus proyecciones de ingresos y resultados arrojen que ya al sexto mes vas a poder cubrir tus gastos, es fundamental que al menos para el primer año, cuentes con el total del financiamiento necesario para cubrir tu operación. Luego que lo más probable es que las ventas esperadas se tarden mucho más en llegar que lo que proyectaste inicialmente.

7- Creer que todos tus competidores (actuales y/o futuros) son más tontos que tú: En cualquier mercado al que quieras entrar existe hoy alguien que está ofeciendo soluciones alternativas a la tuya. Quizás no tan buenas, quizás más caras, quizás menos efectivas, pero hay alguien. Cuando ese alguien te vea a entrar, probablemente va a reaccionar implementando ideas que pueden ser iguales o mejores que las tuyas o, incluso, más baratas. Y si él ya tiene un canal de venta estructurado y clientes que le son relativamente leales, tiene mucho más a su favor que tú que estás recién partiendo. Nunca subestimes el poder de reacción de tus competidores

8- Iniciar tu negocio con el único objetivo de ser millonario cuando se lo vendas a la Coca Cola o a Google: Tu negocio o emprendimiento deber representar para ti, además de una probable fuente de ingresos, también tu propósito y pasión. No hay otra forma que enfrentes este desafío que supondrá enormes sacrificios, costos en tiempo, energía y dinero si no es con una tremenda convicción en tu proyecto y el bienestar que entregarás a tus consumidores mediante tu solución. Si lo único que aspiras al implementarla, es desprenderte de ella, estás perdido.

9- Formular tu negocio con la estructura organizacional de una empresa: Un emprendimiento NO es equivalente a una empresa. Las empresas se dedican en gran medida a ejecutar un plan de negocios. Un emprendimiento se dedica, al menos durante su primer año, a encontrar su modelo de negocios. Una estructura organizacional rígida, con cargos o funciones específicas no te aportará en ese fin. Olvídalo. En un comienzo todos deberán hacer de todo. Especialmente conectarse con sus potenciales consumidores, empatizar con ellos e ir iterando y validando las propuestas hasta validar las hipótesis iniciales y encontrar la solución que más se ajuste a sus requerimientos.

10- Insistir más allá de lo razonable: El emprendimiento es pasión, navegar contra la corriente, poner todo de sí. Es correcto, pero tampoco se trata de darse cabezazos contra la pared. Desarrolla métricas para la medición y evaluación de tu desempeño en plazos cortos y medianos y, bueno, si las cosas no se están dando: “A otra cosa mariposa” y listo. Recoge todo lo que aprendiste de esta experiencia, el dinero que te vaya quedando y ¡a intentarlo de nuevo!

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