Educación

El ignorado caso de violencia intrafamiliar que motivó la toma feminista de la PUC

Por: Francisco Parra | Publicado: 25.05.2018
El ignorado caso de violencia intrafamiliar que motivó la toma feminista de la PUC toma Casa central PUC |
Martín Chuaqui, ex decano de Matemáticas y profesor titular de la Universidad Católica, fue acusado de violencia intrafamiliar contra su ex pareja, también funcionaria de la universidad y de maltrato a su hijo menor de edad. La justicia desestimó las acusaciones y la casa de estudios nunca inició un sumario en contra de él.

Después de meses pidiendo audiencia, por fin se encontró cara a cara frente a Ignacio Sánchez, rector de la Pontificia Universidad Católica de Chile. «Qué pena, pero yo conozco a Martín de hace años y conozco a su familia», le dijo la máxima autoridad universitaria.

El nombre de Martín Chuaqui está en la retina desde hoy en la mañana, debido a la toma feminista de la Casa Central de la UC, que pone el caso entre sus demandas principales.

Chuaqui fue decano de Matemáticas durante dos períodos consecutivos. Hoy, continúa como profesor titular de la Facultad de Matemáticas de la PUC. Su ex pareja fue secretaria durante siete años en la universidad. El 21 de julio de 2016, ella ingresó una querella por el delito de lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar en contra de su ex marido, por reiterada violencia física, psicológica, sexual y económica.

/ Agencia Uno

Violencia

La pareja se casó en 2013, tuvieron un hijo y se fueron a vivir juntos al departamento de él en Las Condes.

La querella por violencia intrafamiliar da cuenta de reiterados episodios de violencia de parte de su ex pareja. Un día, por ejemplo, llegó molesto del trabajo y se irritó por el llanto del bebé. Tanto, que la empujó, pese a tener a su hijo en brazos, con tanta fuerza que destrozó la cuna.

Chuaqui también era celoso y posesivo. En 2016, Claudia, hermana de la denunciante, dijo en entrevista con este medio que, cada vez que ellas salían juntas, Martín decía cosas como «ya se van a ir a hueviar» y «quizás qué hueones te presenta».

«Yo dejé de ir a verla», reconoció entonces Claudia. «Siempre se generaban esas situaciones. Él puede verse tranquilo, pero su personalidad cambia totalmente entre cuatro paredes, se pone muy violento”, afirmó.

La querella da cuenta de que Chuaqi, en otras ocasiones, sacaba a relucir su clase social para ningunear a su pareja. “Con suerte conoces Viña, hueona ignorante”, le habría dicho una vez.

Martín Chuaqui fue formalizado en noviembre de 2016. Dentro de la causa, ella incorporó el diagnóstico que le hizo el Programa de Apoyo Psicológico UC. El informe médico dio cuenta de que “la paciente efectivamente sufrió violencia física, psicológica y económica de parte de su marido, durante todo el período que duró el matrimonio”.

Martín Chuaqui junto a Ignacio Sánchez

Uno de los puntos más polémicos de la historia de violencia intrafamiliar tiene que ver con el hijo de ambos. Durante el período de investigación, los jueces accedieron a entregarle un régimen de visitas al padre.

El pequeño fue evaluado por una psicóloga de la Universidad Diego Portales. El diagnóstico acreditó que el menor sentía temor hacia su figura paterna, repitiendo frases como «papa pegó», “papá grita fuerte” o “miedo papá”.

Cristina Flores, trabajadora de casa particular, quien trabajó mas de 3 años con Chuaqui, dijo a este medio el año pasado que vio al ex decano arrojar a Marcela contra un ventanal y «gritonear y zamarrear» a su hijo». “Es una persona muy mala, es un hombre que no siente amor ni por su hijo, o sino no estaría haciendo esto”, afirmó.

En una ocasión, se negó a entregarle a su hijo, incumpliendo el régimen de visitas. El abogado de Chuaqui llegó junto a Carabineros a llevarse al pequeño.

Nadie cree

Martín Chuaqui fue absuelto, en noviembre de 2017, de todos los cargos por los que se les acusó.

Según comenta la denunciante, la jueza desestimó todas las pruebas presentadas y desacreditó el relato de cuando él la empujó contra un ventanal y le produjo cortes en el cuerpo. «Tienes que llegar con el cuchillo enterrado para que te crean y aún así te dicen que el caballero no lo quiso hacer», asegura.

La causa terminó legalmente y tras de eso, fue despedida de la Pontificia Universidad Católica.

La universidad rechazó en todo momento referirse al caso y también se negó a abrir un sumario en contra Chuaqui, pese a que la víctima era funcionaria de la casa de estudios.

Hoy, Martín Chuaqui tiene derecho a «visitas amplias» a su hijo, pese a los antecedentes médicos y testimoniales que acreditaban el maltrato. Cada fin de semana por medio se queda con él, además de verlo en la semana. «Es demencial todo esto», comenta su ex pareja, quien reclama cómo el docente «instrumentalizó» a su hijo durante el juicio.

«Más que vaya preso o que lo detengan, yo lo único que quiero es que nos deje en paz. Acá no hay ánimos de venganza, solo queremos estar tranquilos», agrega.

Martín Chuaqui es profesor titular de la PUC

Asamblea feminista

Ya estaba fuera de la universidad, pero aún así se acercó por su cuenta a una asamblea feminista que tuvo lugar en el Campus San Joaquín.

Las alumnas ya conocían su caso y le comprometieron su apoyo inmediato. Tanto, que uno de los puntos del petitorio de la toma feminista es precisamente la salida de Martín Chuaqui.

«Este es un tema de encubrimiento de parte de la institución sobre un hombre que ejerce violencia de múltiples formas», comenta Daniela Pinto, vocera de la toma desde dentro de la movilización.

Asegura que recibieron el testimonio, porque las asambleas feministas son abiertas a todas las mujeres de la universidad.

«Queremos que se diga con todas las letras: La universidad está encubriendo a un violentador de mujeres y menores», afirma.

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